El racismo y el odio nos cercena y va contra de quienes pertenecemos a otra nacionalidad, es decir, contra los que somos diferentes por esa razón. El odio contra los pueblos ajenos, y la discriminación hacia nosotros los nicaragüenses y la comunidad solicitante de refugio y a la comunidad inmigrante es demasiado evidente a la vista de todos.

La injusticia que ha dividido a los pueblos desde hace mucho tiempo, por desgracia todavía hoy es la lacra del racismo que perdura aún en nuestras sociedades.

Cualquier persona es más o mucho más que una etiqueta, respétame y respétate. Ya sean emigrantes, homosexuales, gordos, discapacitados, viejos, feos y negros somos iguales.

Todos tenemos derecho a una vida digna, tenemos derecho a ser aceptados en la sociedad, no importa en el territorio que nos encontremos. Como Promotor de Derechos Humanos le hago un llamado al pueblo costarricense: no a la discriminación, no a la xenofobia contra el extranjero y al nicaragüense.

Porque la xenofobia y la discriminación lo único que hace es dividirnos, como hermanos y como pueblos vecinos.

Quiero hacer un llamado al pueblo de Costa Rica a hacer un alto en el camino y tomar conciencia que la situación en nuestro país es lo que nos ha obligado a tomar el rumbo hacia otras tierras, dejando detrás la tierra, que nos vio nacer y nuestras familias, para preservar la vida y vivir dignamente con el fruto del trabajo, muchas veces mal pagado.

Finalmente a nombre de todos mis paisanos nicaragüenses le envió un saludo fraterno a todo el pueblo de Costa Rica, al gobierno y en especial a las organizaciones de derechos humanos y de atención a refugiado, que nos han tendido la mano solidaria como hermanos.

San José, 19 de junio de 2020.

(*Colaborador de la Fundación para la  Defensora y Promoción de los Derechos Humanos – Costa Rica)