La nota indica, entre otros considerandos, que: "Mi país y mi Gobierno deploran esta nueva ofensiva actitud de Nicaragua, que se inscribe en la política de rechazo e irrespeto del Tratado de Límites de 1958 de la que su país viene haciendo gala, a través de la ocupación y posterior reivindicación de una parte de territorio costarricense en Isla Portillos, y de la violación de los derechos perpetuos de libre navegación costarricense en el Río San Juan, entre otros. Las amenazas como las de ayer a la integridad y soberanía costarricenses, que no solo abiertamente violentan el Tratado de Límites Cañas-Jerez 1858, sino también elementales principios del derecho internacional como el respeto de la integridad territorial y la estabilidad de fronteras, hieren profundamente los históricos lazos que comparten nuestras dos naciones y agravan también profundamente las disputas pendientes entre ellas”. Estas acciones de Costa Rica se dan a raíz de declaraciones dadas el día anterior por el Presidente Daniel Ortega de Nicaragua en relación a un reclamo sobre la provincia costarricense de Guanacaste. El 6 de abril del 2011 manifestaciones similares del Presidente de Nicaragua fueron recogidas por la prensa e incluso la Presidenta de Costa Rica hizo referencia a estas en la contestación a un recurso de amparo ante la Sala Constitucional en diciembre del 2011 (ver pp.8-9 de documento adjunto). No se tiene no obstante registro de reacciones por parte de las autoridades de Costa Rica hechas en marzo del 2011 a estas declaraciones del Presidente Daniel Ortega en relación a Guanacaste. 
Cabe señalar que el embajador de Costa Rica en Nicaragua Javier Sancho, fue designado en septiembre del 2012 y presentó sus credenciales en Managua en el mes de febrero del 2013 (ver nota). Es el primer Embajador de Costa Rica en Nicaragua desde que asumió la administración la Presidente Laura Chinchilla en mayo del 2010. En octubre del 2010, a raíz de la crisis acaecida en Isla Portillos, los dos Estados no procedieron a la ruptura de sus relaciones diplomáticas ni tampoco comerciales (Nota 1). La llamada a consulta de un embajador a la cual procede Costa Rica es parte de los distintos mecanismos que tienen a su disposición los Estados para dejar ver su profundo malestar: recientemente, por ejemplo, los Estados del Mercosur acordaron llamar a consulta sus Embajadores acreditados en Europa a raíz del vuelo del Presidente Evo Morales entre Moscú y La Paz realizado en condiciones inauditas para un Jefe de Estado. 
La llamada a consulta siempre debiera de analizarse como una señal de profundo malestar o como un primer gesto político anunciando otras acciones posteriores si no se rectifica la situación que originó el malestar del Estado afectado. Debiera siempre considerarse como una primera señal, y como tal, no acompañarse de otras acciones de manera a dar lugar a un espacio de tiempo para la rectificación por parte del otro Estado. A veces la presentación de disculpas o alguna expresión de pesar oficial por parte de las autoridades del Estado incriminado suelen ser la salida política a este tipo de situaciones, como ocurrió recientemente entre España y Bolivia, cuando el Embajador de España en La Paz envío una nota explicando: “"Lamentamos ese hecho, presentamos nuestras excusas por ese proceder, que no fue adecuado y que al presidente le molestó y le puso en una situación difícil e impropia de un jefe de Estado"  (Nota 2). En un ámbito muy distinto, pero que generó de igual manera una situación muy incómoda para ambos Estados, Costa Rica presentó sus disculpas a las autoridades de Panamá al notificarles oficialmente que: "El Gobierno de Costa Rica desea hacer llegar sus más sentidas disculpas por las expresiones emitidas por don Melvin y las molestias que estas causaron al ilustrado Gobierno de Panamá” (Nota 3). Otras acciones tales como el retiro del Embajador, el cese provisional o la misma ruptura de relaciones diplomáticas son acciones que también admite la práctica internacional y que forman parte del abanico de gestos a disposición de los Estados para manifestar su malestar o su incomodidad por declaraciones o acciones consideradas ofensivas. Si la situación lo amerita, la ruptura de las relaciones diplomáticas puede incluso decidirse sin mayores preámbulos, como ocurrió por ejemplo en marzo del 2008 entre Ecuador y Colombia después de una incursión de un comando militar colombiano en territorio ecuatoriano. 

La reacción de las autoridades de Costa Rica a las declaraciones del Presidente Ortega en relación a Guanacaste merecen ser cuidadosamente valoradas: la ofensa, el sentimiento de malestar externado mediante una llamada a consulta de un embajador, puede dar lugar a algún tipo de aclaración, rectificación, expresión de pesar o disculpas por parte del Estado incriminado. Pero al combinar este llamado a consulta con otro tipo de medidas como las anunciadas por la Presidenta de Costa Rica la noche del 15 de agosto pasado, se limita seriamente la posibilidad de dicha rectificación. La percepción desde afuera puede ser además algo distinta: por ejemplo, la semana pasada un medio de prensa como El País (España) no dudo en calificar este incidente diplomático como un "nuevo conflicto territorial " entre Costa Rica y Nicaragua (Nota 4), lo cual es a todas luces una valoración equivocada: las declaraciones de Daniel Ortega no tienen ninguna validez desde el punto de vista jurídico como tampoco histórico. Lamentablemente, en derecho internacional público, ninguna norma prohíbe a un Jefe de Estado en ejercicio abstenerse de dar declaración sin fundamento alguno que se puedan considerar ofensivas.
Nota 1: Según nuestros registros, la última vez que Costa Rica y Nicaragua rompieron relaciones diplomáticas fue el 23 de noviembre de 1978 debido a un incidente fronterizo que causó la muerte de dos policías costarricenses. 

Nota  2: Son las palabras contenidas en una misiva oficial entregada por el embajador de España en La Paz (ver nota de prensa publicada en España). 
Nota 3: Véase nota de La Nación (Costa Rica) en relación a las disculpas dadas después de las declaraciones del embajador de Costa Rica Melvin Sáenz Biolley que causaron molestia en Panamá y su traslado a otra sede diplomática de Costa Rica en el exterior. 
Nota 4: La reacción de Costa Rica a las declaraciones del Presidente de Nicaragua sobre Guanacaste han dado lugar a varias notas de prensa a nivel internacional, varias de ellas infiriendo (erróneamente) que se trata de un nuevo conflicto territorial: ver por ejemplo: El País (España)Costa Rica y Nicaragua protagonizan un nuevo conflicto territorial.

Profesor de Derecho Internacional Público, Facultad de Derecho, UCR.
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