El presidente Luis Guillermo Solís no presentará ante el plenario legislativo el informe sobre los primeros cien días de su gobierno, como esperaba hacerlo.

El fracaso de los diputados de las distintas fracciones en encontrar una fórmula de consenso para realizar el acto, dio al traste con lo que el mandatario planteó como un “hito” en las relaciones entre los poderes Ejecutivo y Legislativo.

“Se ha hecho todos los esfuerzos posibles para lograr un debate constructivo y producto. El último recurso de hoy fue enviar una carta que no tuvo respuesta positiva”, informó la Presidencia en un comunicado.

Como alternativa, Solís anunció que presentará el informe a representantes de diferentes sectores de la sociedad nacional: empresariales, sociales,  productivos y académicos el próximo 28 de agosto en el Teatro Melico Salazar. El acto se transmirá en vivo por Canal 13, algunos medios comerciales y redes sociales.

La controversia en el plenario legislativo se dio fundamentalmente por la pretensión del opositor Partido Liberación Nacional (PLN), que pedía una sesión totalmente abierta en que el mandatario se comprometiera a responder un largo interrogatorio.

La propuesta oficial consistía en un informe de una hora por parte del presidente; un  periodo para que los diputados plantearan sus observaciones, seguido de un cierre de Solís de media hora para responder a tales observaciones.

Al final, ninguna de las dos mociones obtuvo el número de votos necesario para aprobarse.

 “El Parlamento pierde una oportunidad para remozarse y convertirse en una casa de construcción de acuerdos, que necesariamente pasan por el reconocimiento de déficits y fortalezas de la Administración Pública”, manifestó el Presidente Solís, quien opinó  que los diputados “interpretan este gesto como  un acto político más, sin percatarse de la relevancia del hecho”.

"Abordan desde la política tradicional, un acto político que busca romper precisamente con ella", señalo Solís al indicar que “este informe le pertenece, principalmente, al pueblo de Costa Rica, a la ciudadanía activa, vigilante y democrática que hace grande a nuestra Patria y de la cual me enorgullece ser su gobernante”, agregó.

Según explicó el mandatario, su intención de presentar el informe al Congreso se enmarcaba en su visión de un sistema más parlamentarista, en el cual el Poder Ejecutivo y el Legislativo pueden mantener un diálogo permanente respetuoso y constructivo.