La agencia de calificación estadounidense Standard and Poor's ha rebajado la calificación de la solvencia de Italia, que pasa de A+ a A, con perspectivas negativas.

La agencia ha basado su decisión en que las perspectivas de crecimiento que maneja para la economía italiana son débiles, y la fragilidad de la coalición política que acompaña a Berlusconi en el poder va "probablemente a continuar limitando la capacidad del Estado para responder a los desafíos domésticos y macroeconómicos" a los que tendrá que enfrentarse el país.

Italia crecerá en torno al 0,7% anual entre 2011 y 2014, según las prospecciones de la agencia, y no al 1,3%, como en la previsión anterior. En la nota de prensa difundida por la agencia, esta razona que las últimas discusiones dentro de la coalición de Gobierno han impedido asumir medidas claves para frenar la degradación de la economía italiana. En concreto, Standard and Poor's cita una discusión parlamentaria en el mes de julio que terminó bloqueando nuevas liberalizaciones de servicios en Roma. Sin embargo, este mismo mes de septiembre el Gobierno de Berlusconi también consiguió aprobar un paquete de ajustes de 54.000 millones de euros que convenció al Banco Central Europeo.

La decisión de Standard llega en un clima de hostilidad general hacia las severas decisiones de las agencias de 'ratings' y la repercusión que están teniendo sobre los mercados. En agosto la propia Standard rebajó la puntuación de Estados Unidos a AA+, haciendo perder a Washington por primera vez en la historia la AAA, basándose en sus preocupaciones sobre la que calificó como "improvisada política fiscal" de Washington.

Dentro de la Eurozona, Italia sigue el mismo camino que España, Irlanda, Chipre y Grecia, que han visto cómo su calificación bajaba este año. A pesar de todo, la calificación A continúa considerándose como "buena". Con esta nueva calificación de su deuda, Italia que deberá pagar intereses más altos por los créditos que pida. Cuanto peor es la nota de la deuda, tanto mayor se considera el riesgo para los acreedores de no recuperar su dinero.