V.I ¿Cuál es la situación en materia de infraestructura?

LGS: Estamos haciendo cosas que se van a acelerar en los próximos meses. La rotonda de la Guacamaya está casi terminada, la vía Pozuelo – Jardines del Recuerdo , incluida la ampliación del puente sobre el río Virilla ya va de camino. Está generado presas atroces, dicho sea de paso, por la salida de la Valencia, más de las que había antes.

Pronto le vamos a meter mano a las rotondas que faltan, la de la Bandera y la de las Garantías Sociales. Es parte de los más de 680 millones de dólares que hemos comprometido para invertir en infraestructura vial en el año 2016. Y vienen los intercambios de la Lima y Taras, empezamos a trabajar pronto en La Platina (el puente sobre el Virilla en la autopista general Cañas). Vamos a sacar ese puente antes de lo que dice “cantar un gallo”.

Lo que pasa es que mucho de ese movimiento no es visible. Y en eso Segnini tenía razón, hay mucho trabajo de diseño de obra pública que estaba anunciada pero no estaba lista para iniciarse.

¿Por qué tenemos la sensación de que los diputados (del PAC) no le ayudan a gobernar? Henry Mora está protagonizando una rabieta por el Código de Etica del PAC, siendo un diputado oficialista que no solamente recibió el derecho a ser diputado por ese partido, sino el privilegio de ser presidente del Congreso por su respaldo.

Yo lo que digo es que a veces ayudan y otras no ayudan. Yo no esperaría aunque sería lo lógico suponer, especialmente en la lógica del anterior régimen, que uno desde Zapote manda un lineazo y todo el mundo se acomoda en Cuesta de Mora. Eso ya no existe ni existirá de aquí para adelante.

Me parece que deseando como desearía una posición más unánime respecto de la acción de gobierno, lo cierto es que no la tengo. Y eso no tiene que ver únicamente con esta fracción, tiene que ver con la naturaleza del llamado partido de gobierno que, a diferencia de otros del pasado y del presente, tiene niveles de autonomía y autocriterio pocas veces vistos en la historia de este país.

Aquí, una vez electos y electas como diputados y diputadas del PAC, adoptan una posición casi unipersonal.

Pero ¿debe verse eso como deseable o como un lastre o déficit en la gestión política?

Lo que pasa es que hay algunos diputados que tienen una visión muy clara acerca del apoyo que se merece el gobierno para poder hacer algunas cosas, como la reforma fiscal, que es de merecer.

¿Y Henry Mora es uno de ellos?

Absolutamente. Henry ha ayudado en el 90% de los casos y en el 10% se aparta, hay otros que se apartan en el 90% y apoyan en el 10%. Eso es así.

En materia de tributos, yo cuento con el apoyo firme de don Ottón Solís, quien se manifiesta absolutamente contrario al gobierno en otras materias.

Y así por el estilo, este es un ejercicio de construcción de mayorías. Este es un ejercicio permanente. Los presidentes de “yo para adelante”, dirían aquí en mi pueblo, vamos a tener ejercicios de construcción de mayorías permanentes con todos los partidos, todos los cuales están divididos.

¿Cuáles son sus expectativas de negociación, don Ottón Solís ha puesto sobre la mesa una carta de negociación. Independientemente de que hubiera que volver a valorar el proyecto, usted no cree que es un bue punto de partida para quienes piden algo a cambio de los impuestos, dar una clara señal de que al menos una pequeña parte del sector público se puede remozar?

Sobre las posibilidades de hacer esa reforma (fiscal), hay una claridad meridiana en todas las fracciones de la necesidad de hacer esa reforma. Hay expresiones algunas más destempladas que otras sobre qué viene primero, si el huevo o la gallina, si los gastos o los ingresos, pero al final de cuentas, la Asamblea Legislativa sabe que esta es la oportunidad para sacar esta reforma.

Si no hay reforma, el próximo gobierno va a ser amarrado de pies y manos y el país sufrirá dolores profundos por la decisión que no se tome en esta legislatura.

A mí me siguen diciendo de todo por estar insistiendo en esto, pero quiero señalarlo una vez más: el déficit fiscal de la próxima administración llegará al 8,5%.

Sobrevivir al déficit actual de 5,9% que hemos soportado con dolor y recortando programas, como los de seguridad y tránsito por ejemplo. Por mucho que hablen de que estamos haciendo gastos por otro lado…. No, no, el corte que ha hecho esta administración no lo ha hecho ninguna otra administración.

A mí que me la pongan para ver quién ha trabajado con mayor restricción para poder mantener un déficit del 5,9%. Pero del 5,9 al 8,5 que dejaremos heredado si no hay reforma fiscal, nuestra administración lo soportará con enormes limitaciones para el pueblo de Costa Rica y la política pública que se verá muy afectada. Pero saldremos de esto, el que no va a salir es el próximo gobierno.

Hay conciencia de eso, lo que tenemos que hacer ahora es ponernos de acuerdo sobre cuáles son los procedimientos para hacer esa reforma, de qué tamaño van a ser los sobresaltos y entonces ahí viene el toma y daca de las negociaciones.

Hay una puesta sobre la mesa que es la del gobierno. Son nueve proyectos de los cuales solamente hay uno aprobado, que es el de contrabando. Querría que haya otro pronto que es contra el fraude fiscal, pero hay otros más que tienen que ver con el tope a las pensiones, con la caja única. Ahí están, eso es una propuesta del gobierno concreta, puesta en la Asamblea Legislativa.

Yo que no espero repetir una presidencia en mi vida, esta será la última, creo que tengo que tengo que rifarme lo que llama alguna gente capital político, que será más o menos, no lo sé, ahora, para que a la próxima administración le vaya mejor, es lo que quiero y es mi responsabilidad.

Hablando de capital político, señor presidente, su popularidad ya arrastra un déficit creciente como el déficit fiscal. ¿Tiene oxígeno suficiente para sacar esta tarea adelante? ¿Cuánto capital del poco que le va quedado va a empeñar en este año para lograrlo? Su nota hace 18 meses era de más de 7 ahora está en 5.

La gente que piensa que a mí me echan para atrás con números de encuestas de popularidad, no me conocen. No conocen al hijo de mi mama. No conocen al hombre que ha recibido la educación de don Fredy y doña Vivian y que se metió a esto sabiendo el tamaño del reto que tenía por delante. No soy Superman ni tampoco soy Bradt Pit para que a todo el mundo le caiga bien y para que todo el mundo diga que soy guapo.

Soy un presidente con un equipo de gobierno comprometido que nos metimos a un proyecto de transición política que este país estaba pidiendo a gritos y que no culminará el 8 de mayo de 2018, tendrá que ser continuado posteriormente.

Yo no esperaba mantener una popularidad como la que tenía cuando gané con el 77% de los votos en mayo de 2014. Imposible. Pero sí espero al final de la administración sacar la tarea de forma tal que el pueblo de Costa Rica comprenda el enorme esfuerzo que se ha hecho en los institucional y en lo personal por satisfacer las promesas de campaña. Muchas de ellas serán cumplidas, algunas no, espero que la mayoría. Y lo voy a hacer con una determinación y con un entusiasmo en esta segunda parte del gobierno que empieza en mayo como la que tenía en el momento mismo de asumir el mando presidencial. Creo que el pueblo de Costa Rica se lo merece, creo tener lo que se necesita en mi gobierno para lograrlo y es la obligación que asumí y que no voy a dejar botada, por mucho que me digan, que me critiquen, ese es el derecho que tiene la gente.

Pero es que usted planteó a la ciudadanía un gobierno para cambiar a Costa Rica y ahora nos plantea que este es un proyecto de transición política. ¿No ha hecho falta desde el primer día explicitar las condiciones de esa difícil transición, porque la gente no sabe que estamos en una etapa de transición política en la democracia costarricense?

La transición también implica cambios, pero hay cambios que son para el futuro. Por ejemplo, la reforma del Estado, eso ni siquiera lo planteamos en campaña porque sabíamos que no se podía hacer en este periodo, con una Asamblea Legislativa fragmentada como la que tenemos.

Pero hay otro montón de cambios que sí se han hecho y puede ser que esos cambios o han sido adecuadamente presentados al público, divulgados, se han hecho como parte de este proceso de transición. Desde los más simbólicos hasta los más de fondo, y todavía quedan dos años de gobierno.

A mí me dicen que no, que no quedan dos años de gobierno, que solo uno. Y yo respondo lo que decía Aquileo (Echeverría): “Mirala”, no no queda uno, quedan dos y trabajaremos hasta el último día de gobierno con o sin la ayuda de las fuerzas políticas que, si son responsables, querrán que al gobierno le vaya bien para que le vaya bien al país.

¿No es un lugar común decir que le vaya bien al gobierno para que le vaya bien al país cuando hay tanta gente parándose en la escoba? Este es un país donde todos los sectores, y voy a incluir a los medios de comunicación, capacidad de veto.

Eso es así, lo que usted acaba de decir es el retrato del sistema político costarricense hoy, donde los vetos cruzados paralizan en mucho, aunque no siempre, porque siempre se puede hacer mucho y lo estamos haciendo. En materia social, por ejemplo, 27 mil y pico de familias hoy están en la red de asistencia social – pobreza extrema que tiene el Estado. Se ha depurado el padrón de personas que participan de los programas de asistencia social en pobreza extrema. Se han aumentado las pensiones, poquito pero se han aumentado, pero por supuesto que ahí hay un monto de cosas por hacer todavía.

Y los vetos cruzados a los que afectan es a esas personas, afectan a los cooperativistas; a los pequeños productores de café; a los frijoleros con quienes estamos tratando de armar una política nacional para que tengan que seguir en las condiciones actuales, angustiados cada vez que llega al cosecha porque no saben a cuánto les van a pagar sus frijoles; a los transportistas, cuyos problemas son evidentes.

Son cosas que uno desearía resolver todas de una sola vez, pero no se puede. Y esto es cierto tanto en lo grande (como) la Caja, el ICE,el INS, donde también se están dando cambios. ¿Querían cambios? Bueno, ahí están las convenciones colectivas abiertas (en negociación), ese es un gran cambio. Que no se ha terminado la negociación… nadie dijo que la negociación se podía terminar en 15 días, como en las cosas más pequeñas en las que el Poder Ejecutivo tiene obligaciones –y en algunas de ellas nos hemos quedado cortos, no voy a decir que no- pero que sí pueden generar impactos muy importantes en los próximos meses.

¿Le irrita un poco la impaciencia de los gobernados frente a la insistencia de que no se observan los cambios?

No me irrita mi incapacidad de satisfacerla. Los gobernados por supuesto que tienen que reclamar. Han esperado cuarenta años con una paciencia franciscana muchos de esos cambios.

Me dicen que no debo decir esto porque suena a autojustificación, pero ¿qué fue lo que me dejaron? ¿Acaso yo inventé el déficit? Don Abel Pacheco dejó un déficit del 2% y yo heredé uno del 5,9%. ¿Quiénes son los responsables de las convenciones colectivas abusivas y de las cláusulas que son hoy inaceptables?¿Este gobierno o fue el que las negoció? Qué fácil es para los representantes de los partidos que tuvieron que ver con esas colecciones colectivas ahora exigirme que las quite todas de un plumazo, aunque signifique eso tirar este país a la violencia social.

Entonces, no es que yo justifique los atrasos pero me irritan mucho porque yo sé que la gente está desesperada por ver esos cambios.

Yo quisiera decirle a la gente de San Ramón sobre la ruta hacia esa ciudad y todos los pueblos de occidente, yo quisiera decirle, van a tener eso en 18 meses, como podrían tenerlo en un régimen en que las licitaciones y los procesos pudieran ser más expeditos. Entonces, me irrita no poder hacerlo pero no que me lo reclamen.

Lo que me irrita es que mucho se aprovechen de eso y entonces sin reconocer la obligación que tuvieran en su momento de mover esos recursos no lo hayan hecho. Eso sí me irrita.

Hablemos de sus prioridades, todas parecen cuesta arriba. Generar empleo, por ejemplo, parece difícil en medio de la robotización, el crecimiento económico va a ser muy modesto en América Latina, aunque en Centroamérica y México menos limitado que en el resto de Latinoamérica. A la corrupción tenemos años de estar tratando de atacar para el desempeño nuestro es mediocre en este campo.

Como decía una buena amiga mía respecto de su matrimonio: será que yo lo veo con otros ojos.

Yo estoy muy contento con las posibilidades que miro en este arranque de 2016. No digo que estamos como para tirar las campanas al vuelo, pero cuando uno habla con sus colegas presidentes de América Latina, los efectos que está teniendo la crisis mundial, que siendo una crisis global afecta a todos los países del mundo, compare lo que está ocurriendo en Costa Rica y en el resto de Centroamérica

No estamos para nada mal, Costa Rica va a crecer, dicen nuestras estadísticas en el Banco Mundial, un 4,2%. Dice alguna gente que menos que eso. Bueno, póngale 4. Es más, póngale 3,5 y todavía estamos creciendo tres veces más que el promedio latinoamericano.

Tenemos una economía estable, tal vez demasiado estable, con una inflación en cero. Y si usted mira las cifras de desempleo, bajaron. En un punto, ¡ah, que debieron haber bajado en dos! Sí, claro, pero viera lo que está costando en el marco internacional en que las inversiones casi no llegan, que tengamos para este año inversiones sostenidas en 2.000 millones de dólares, no es cosa pequeña.

Está creciendo el sector turístico. Ya hoy se anuncia por parte del Ministro de Turismo, el pronto inicio de la construcción del Centro de Convenciones, que le va a adicionar por lo menos cuatro puntos más de crecimiento, cuando logremos establecer el turismo de reuniones.

Estamos en un momento de expansión que se verá pronto en materia de construcción especialmente porque vienen proyectos importantes en varias provincias, especialmente en las costas. Entonces, uno puede decir que nos gustaría crecer a más de ese ritmo y yo estoy de acuerdo con ello. Pero en las condiciones en que estamos, con este déficit que nos agobia, estar creciendo al 4% o un poquito más es una tarea que no es pequeña.

El Plan Impulso ha funcionado. La semana entrante vamos a inaugurar el ferry de Costa Rica a El Salvador, una gran noticia para el sector exportador; tenemos los muelles operando; APM sigue avanzando rapidísimo con la construcción de la terminal…

¿Vamos a tener la capacidad de ponerle la ruta de acceso?

A trancas y barrancas, esa calle va. Es además un compromiso con la empresa contractual y tenemos que cumplirlo.

Tenemos para este año y medio próximo más de 180 millones de dólares del fideicomiso del BID para infraestructura educativa. Estamos construyendo escuelas y colegios y actualizando la infraestructura por todo lado. Eso significa que solo en infraestructura, entre esos 180 millones y los 680 que tenemos comprometidos en infraestructura vial, vamos a crecer por lo menos 1.5 puntos del PIB.

Entonces, yo lo que veo es que estamos bajando pobreza, en algunos lugares de forma impresionante, 6% en Guanacaste. Vamos a seguir haciéndolo en Limón. Estamos metiendo en infraestructura, vamos para adelante con los proyectos de inversiones en agricultura y ganadería.

Ahora quiero que hablemos sobre la Caja Costarricense del Seguro Social, que tiene un inmenso agujero negro en sus finanzas, producto de la ineficiencia del manejo y también de la corrupción. La argumentación es siempre que está en el Ministerio Público y no pareciera darse una contundente demostración de sanción administrativa.

La CCSS es la piedra angular de la paz social del país. Sobre esto, hablando claro, tres cosas:

Primero, el funcionamiento de la Caja no puede detenerse como algunos piden, para buscar sanciones administrativas. Mientras no haya resultados concretos en las investigaciones abiertas, es muy complicado establecer esas otras sanciones. Se pueden establecer algunas y claramente la Caja debe empujar esas investigaciones más de lo que se ha estado haciendo.

¿Usted está convencido de que la Caja las empuja?

En algunos casos sí, pero la presidenta de la Caja vino aquí hace pocos meses y me dijo que me iba a presentar a principio de año la nueva propuesta de reestructuración que incluye cambios de muchos diversos tipos que se necesitan para que el funcionamiento se produzca…

¿Y eso cuando será? Porque si esa reestructuración pasa por escoger al gerente administrativo al margen del concurso y decir que se necesita a la gente de la casa para poder hacer la tarea y no tener sangre nueva y no poder revisarse con ojo crítico a lo interno, la cosa está mal.

Ha habido con la CCSS una serie de desencuentros importantes porque hemos respetado la autonomía de la Junta Directiva, pero también es cierto que una institución que maneja el 11% del PIB de este país tiene que rendir cuentas.

Por lo tanto, el diálogo con las autoridades de la CCSS.

¿Eso quiere decir que usted confirma en su cargo a la doctora Sáenz (presidenta ejecutiva?

No, eso lo único que quiere decir es que hay un proceso de reestructuración que ha tomado tiempo porque la Caja no es solo administración, también son servicios médicos, hay que construir hospitales, tenemos un préstamo de 800 millones de dólares para la construcción de obra hospitalaria. Entonces, son procesos que van juntos, no podemos parar una cosa para hacer otra. SE están haciendo estas investigaciones. He oído acusaciones sumamente graves, algunas se conocieron en el marco de las investigaciones que sobre la Caja se hicieron en la Asamblea Legislativa y por el grupo de Notables que en su momento vieron este asunto y yo estoy esperando ese proceso final de reestructuración que la doctora Sáenz me ha prometido para ver cómo acometeremos esa reforma que es sustantiva.

La legalización de las uniones gay es una promesa suya. ¿Se podrá cumplir?

Yo espero que sí. Ya se han hecho cosas administrativamente, en los hospitales de manera que las parejas del mismo sexo tengan derechos de acompañamiento, pero al proyecto de ley no le hemos quitado el dedo en el renglón y lo hemos mantenido convocado en la Asamblea Legislativa sin que se haya podido aprobar, pero se mantiene.

Y ha habido otras promesas en esa materia, como en la FIV, en las que esta administración ha sido absolutamente clara. Y nuestras posición respecto de los derechos civiles de las parejas del mismo sexo se mantiene tan fuerte como ha sido el compromiso en materia de la fertilización in vitro, que por medio de un decreto suspendido por la Sala Constitucional podría proporcionarle a las parejas ese recurso a las parejas que lo requieran.