Solís responsabilizó a los medios de prensa por dar una imagen de un mal gobierno, de poner el dedo en temas polémicos sin decir nada de la situación caótica en que se encontraba el país y que heredó tras 30 años de malas administraciones y compromisos amarrados por Administraciones anteriores que el Estado está obligado a honrar.

“La renuencia al cambio y la resistencia que hemos encontrado a perder privilegios ha sido abrumadora” dijo y agregó que esta conducta “ha venido acompañada de un acoso mediático cotidiano en el cual el uso de titulares alarmistas o abiertamente falsos, de malas noticias subrayadas y buenas noticias muy bien disimuladas se han convertido en regla”.

El Mandatario se dirigió en estos términos al país en un mensaje difundido a través de la cadena nacional de Radio y Televisión, la noche de este domingo.

Solís reiteró que, a pesar de no estar de acuerdo en cómo se hicieron algunas cosas, “daría la cara por los errores cometidos y haría valer el Estado de Derecho, defendería la seguridad jurídica de los contratos suscritos por gobiernos anteriores, si estos contaban con los refrendos de Ley, y, sobre todo, que asumiría la responsabilidad de conducir al país en clave democrática, sin abusos ni arbitrariedades.

“Este Gobierno ha hecho respetar la Ley” dijo y gracias a ello se han iniciado la construcción de la terminal de contenedores en Moín. El nuevo muelle multipropósito en Caldera, después de más de una década de atraso. La aprobación de la ley de expropiaciones y otras que permitirán obras tan importantes como la carretera Alajuela-San Ramón y la ampliación de la carretera a Limón.

Señaló que además, se han denunciado “como nunca se hizo antes” las convenciones colectivas de bancos e instituciones públicas para renegociar sus términos de referencia cuando sean abusivos. Se congelaron más de dos mil plazas en el sector público. Se trabaja para poner en regla “pese a las resoluciones de la Sala Constitucional, los regímenes de pensiones y el cobro de impuestos que otros gobiernos nunca tutelaron” y se tomaron acciones para controlar los incentivos salariales en el sector bancario. Resaltó que “por primera vez, en seis años, se pago a tiempo el Fondo Nacional de Becas.

En el ámbito económico el Mandatario destacó que Costa Rica se encuentra entre las diez economías en crecimiento de América Latina, la estabilidad monetaria, la estabilidad en las tasas de interés y en el tipo de cambio. No creció el déficit fiscal que, recibido de la Administración anterior en un 5.7% del PIB, se mantuvo estable a pesar de estimaciones sobre un aumento.

Otros logros que señaló, fueron la generación de más de 5 mil empleos en el primer año y algunas acciones para continuar generando en el 2015 más fuentes de trabajo “pese a las cifras de desempleo que heredamos”.

Dos aspectos más fueron la puesta en marcha de una vigorosa Banca de Desarrollo y de programas de fomento a las pequeñas y medianas empresas. Así como la recaudación fiscal que logró un cierre a diciembre 2014 con un crecimiento de 6%, lo que en cifras es más de ¢200 mil millones.

Destacó la última calificación de Standard&Poors en la que el país se mantuvo “con nota de estabilidad, un logro inmenso si se consideran todos los desequilibrios estructurales negativos que ha acumulado Costa Rica durante las últimas tres décadas.

En la lista de logros de su administración Solís destacó el clima favorable y abierto a las inversiones extranjeras y a los emprendimientos nacionales y la mejora en las condiciones del sector agroproductivo, así como la estabilidad en las tarifas eléctricas.

“Se pagaron las deudas del Consejo Nacional de la Producción por más de 7.500 millones de colones; defendemos la producción arrocera y azucarera y promovemos las exportaciones de café”, afirmó.

Lo estamos haciendo bien

“Desafortunadamente, algunos pesimistas siguen diciendo que el país está en crisis, al borde de una catástrofe y que es riesgoso invertir en él”.

“El Gobierno está haciendo las cosas bien. Quizá se hayan cometido errores o se cometan otros, pero la verdad es que estamos trabajando según lo prometimos, para mejorar la situación del país en medio de un momento que –resultado de treinta años de políticas erradas e injustas- hoy le pasa la factura al pueblo costarricense”.

“Estoy sorprendido que no se quiera decir ni reconocer la verdad, pero esa es la realidad que vivimos y vamos a hacer lo necesario para corregirla, a pesar de que muchos no quieren que lo hagamos y lo vamos a hacer por el bien del país. Por el bien de Costa Rica” aseguró en uno de los momentos más intensos del mensaje presidencial del domingo.

La crisis que recibió

El presidente Solís recordó la crisis que vivía el país cuando asumió como jefe de gobierno: “hace casi un año, asumí la Presidencia de la República con el voto de más de un millón trescientos veinte mil costarricenses. Lo hice elevando la bandera del cambio y de la lucha contra la corrupción”. 

“Cansado de la desigualdad y de la ineficiencia, el pueblo de Costa Rica demandó una nueva forma de gobernar: más cercana y transparente, sin desatender las realidades de un aparato político atrofiado, opaco y dominado por la cultura burocrática del “no se puede” recordó.

“A los cien días, emití un balance sobre el estado de la Nación. Con total franqueza, levanté los velos que otros habían mantenido abajo para no mostrar las vergüenzas de un sistema que se había acostumbrado a hacer las cosas mal, con contratos y alquileres lesivos al interés nacional; instituciones carcomidas por malas prácticas, programas sociales duplicados, mal otorgados o pésimamente gestionados”.