“Su muerte reaviva los nombres de Trayvon Martin, Tamir Rice, Michael Brown, Eric Garner, Philando Castile, Sandra Bland, Alton Sterling, Atatiana Jefferson, Breonna Taylor, Ahmaud Arbery, Tony McDade y de todas las demás víctimas de agresión policial y racismo sistemático, poniendo de manifiesto su normalización y lucha inconclusa contra los efectos del racismo sobre las estructuras de poder y de administración de la justicia” en los Estados Unidos.

“Ni el avance normativo ni los esfuerzos por generar conciencia global sobre esta problemática fueron suficientes para impedir que un oficial de policía trivializara la vida de otro ciudadano, indefenso y bajo su custodia, hasta el punto de muerte” precisaron.

Los legisladores lamentaron que “este acto, seguido de la ausencia de medidas de justicia y reparación oportunas y contundentes, compromete hoy día la vigencia del contrato social y la vivencia democrática entre quienes sienten que su color de piel podría convertirlos en víctimas mortales a manos de quienes están llamados a preservar la ley y la protección de la ciudadanía”.

Por lo tanto, los diputados del PAC, manifestaron “nuestro apoyo a quienes continuamente deben romper el silencio en la búsqueda del derecho a una vida digna, libre de amenazas y de discriminaciones, pues no puede existir democracia ni paz duradera donde habite odio y existan ciudadanos y ciudadanas de segunda categoría”.

Hicieron un llamado a los líderes políticos a “condenar el racismo como afrenta a la humanidad, y urgir el desarrollo de investigaciones creíbles y serias en el caso de Floyd” que despejen de toda duda la voluntad de la sociedad norteamericana de sentar responsabilidades por su muerte en concordancia con las prerrogativas otorgadas a un agente de las fuerzas del orden.

Los diputados adhirieron al llamado de la vicepresidenta de la República, Epsy Campbell, al Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial de Naciones Unidas, de elaborar un informe especial sobre todas las formas de racismo, discriminación racial, xenofobia, afrofobia y formas conexas de intolerancia, contra los ciudadanos afroamericanos”.

Además, instaron “a la ciudadanía global a luchar contra el racismo, para darle vigor al carácter universal de los derechos humanos, como conquista y patrimonio democrático para las futuras generaciones”.