Dicho nombramiento difícilmente hubiera sido posible si no contase con el beneplácito de Zapote. La señora Aguilar Montoya renunció en octubre de 2019 tras anunciarse por parte de la Contraloría General de la República que había incurrido en falta y en consecuencia se hizo acreedora de una sanción de un mes sin goce de salario. Con su renuncia evitaba ser sancionada.

Hoy recupera dicha condición y veremos cuál será la reacción de la Procuraduría, del Conassif, de la Contraloría General de la República y del mismo Poder Ejecutivo, si hay impunidad o no cuando se comete una falta. Pues todos hemos entendido que en un régimen democrático sustentado en un Estado de Derecho NADIE ESTA POR ENCIMA DE LA LEY. Así me lo han enseñado mis padres y durante más de tres décadas así se lo he hecho saber a mis estudiantes.

Desde hace siete años, en forma consecutiva, el pasado sábado 30 de mayo se conmemoró el Día del Servidor Público y Méritos en la Función Pública. No hubo un sólo mensaje por parte de algún jerarca del Poder Ejecutivo saludando a este grupo de trabajadores y trabajadoras.

Más bien, 48 horas después, se anuncia al país que se vayan olvidando de aumentos salariales por lo que resta de esta administración, para generar “un ahorro de miles de millones de colones” como si ese dinero no fuera dirigido más bien a dinamizar el mercado interno, contribuyendo a su liquidez, en la adquisición de bienes y servicios.

Se anuncia con bombo y platillo el ingreso del país a la OCDE porque “con ello asumiremos las mejoras prácticas en la gestión pública y habrá mayor trasparencia”.

Sin embargo, el tema de la lucha contra la corrupción no tuvo cabida siquiera en algún párrafo en ninguno de los tres discursos del presidente Carlos Alvarado Quesada; 8 de mayo de 2018, 2 de mayo de 2019 y 4 de mayo de 2020. Les invito a que revisen dichos documentos.

Decencia y decoro se imponen en la gestión pública.

(* Político y ex diputado del PA). (Publicado en su muro de Facebook).