Los operativos policiales iniciaron hacia la medianoche y a las 4:30 de la mañana había concluido, explicó el ministro de Seguridad, Michael Soto. Se despejaron las vías en Guácimo, Río Frío, Ruta 12, Siquirres, Liverpool, la zona norte, la ruta 27 y Pérez Zeledón.

“En la mayoría de los puntos no hemos tenido situaciones especialmente complejas, la policía actuó con respecto a los derechos humanos, se les explicó (a los transportistas) que estaban incurriendo en un delito y la mayoría levantaron los bloqueos voluntariamente”, aseguró el ministro.

Sin embargo, en un par de sitios, como en Liverpool de Limón, la policía fue recibida con pedradas, botellazos y bombas molotov, por lo que debió recurrir al lanzamiento de gas lacrimógeno, sin que se dieran daños personales, excepto un oficial levemente golpeado.

El ministro dijo que los dirigentes de este movimiento serán acusados ante el Ministerio Público para que respondan por los actos ilegales en que incurrieron en los últimos días.

“Hay derecho a manifestarse en este país, pero no a cometer delitos. Había ya un clamor ciudadano para que el gobierno actuara. Si no se hizo antes fue por una actitud muy prudente del presidente de la República, que ha insistido en el diálogo con los diferentes sectores con el fin de evitar una desgracia”, agregó Soto.

Sin embargo, manifestó que el gobierno mantiene la disposición a dialogar con los diferentes grupos que protestaron en los últimos días, a fin de atender sus demandas en la medida de lo posible.

El lunes, desde las 5 p.m., el ministro de la Presidencia, Rodolfo Piza y otros altos funcionarios del gobierno se reunieron con los dirigentes de los transportistas. En el encuentro participó como observador el obispo de Limón, Javier Román.

Tras varias horas de negociaciones se llegó a un acuerdo que estaba listo para firmar, pero a las 10 de la noche los transportistas anunciaron que pese al acuerdo no levantarían los bloqueos, por lo que el gobierno tomó la decisión de actuar con la Fuerza Pública.

Horas antes, había renunciado al cargo el ministro de Educación, Edgar Mora, una demanda que hacían tanto los transportistas como los estudiantes para levantar los bloqueos.