(Decenas de trabajadores mueren cada año mientras trabajan en la lucrativa pero mal regulada industria minera de jade en Myanmar.© AFP)

La tragedia tuvo lugar en torno a las 08.00 de la mañana este 2 de julio, cuando en medio de las lluvias torrenciales una avalancha sepultó a un grupo de mineros que trabajaba en la mayor mina de jade del país, situada en el estado de Kachin.

A lo largo de la jornada, y bajo una lluvia incesante, los servicios de bomberos, el Ejército y algunos mineros han estado buscando los cuerpos sepultados por la avalancha. Las primeras imágenes del accidente mostraban hileras de cadáveres tendidos en la colina.

Las víctimas estaban recolectando piedras en el área de Hpakant, situada en el estado de Kachin, donde se concentra la principal industria minera de jade del país cuando una una ola de barro los arrasó.

Los rescatistas recuperan cuerpos en un área minera de jade en Hpakhant en el estado de Kachin, Myanmar, el 2 de julio de 2020. © Zaw Moe Htet / AFP

Al final de la tarde, los grupos de rescate habían conseguido recuperar 126 cuerpos y otras 54 personas heridas habían sido llevadas a hospitales, pero las autoridades informan que hay más víctimas atrapadas. "Otros cuerpos están en el barro", dijo Tar Lin Maung, un funcionario local. Según AP, al menos 160 personas en total perdieron la vida.

Los servicios de rescate fueron suspendidos después del anochecer. Sin embargo, en un comunicado publicado el jueves en la noche, el comandante en jefe de las fuerzas armadas, el general Min Aung Hlaing, aseguró que los militares continuarán con la búsqueda.

Aumentan los llamados a regular la minería en Myanmar

Este tipo de desplazamientos con accidentes mortales son comunes en el área de Hpakant, a donde llegan muchos ciudadanos empobrecidos de todo Myanmar en busca de trabajo y lo encuentran en las canteras. Sin embargo, el accidente de este 2 de julio es el más grave en años.

El regulador ambiental Global Witness dijo que el accidente "es una acusación condenatoria del fracaso del Gobierno para frenar las prácticas mineras temerarias e irresponsables en las minas de jade. (...) El Gobierno debería suspender de inmediato la minería a gran escala, ilegal y peligrosa en Hpakant”, aseguró la entidad.

En 2015, otro accidente similar dejó sin vida a unas 115 personas y la situación sumó llamados a una mayor regulación de la industria minera por parte del Gobierno. Sin embargo, con el paso de los años, los críticos culpan al Estado por no tomar medidas. Tan sólo el año pasado, otras 50 personas murieron en circunstancias parecidas.

(Con Reuters, EFE y AP)