El aumento se aplicará en forma gradual a partir del 1 de noviembre próximo, cuando el número de cuotas pasará de 300 a 360.

A partir del 1 de mayo de 2017 el mínimo pasará a 420 y en diciembre de 2018 pasará a 452 para las mujeres y a 362 para los hombres.

Según este esquema, por ejemplo, un hombre que pretenda pensionarse a los 62 años tendría que haber empezado a trabajar a los 23 años y haber cotizado ininterrumpidamente por 38 años y 6 meses. Además, se le aplicaría una penalización de 1,75% por trimestre adelantado.

La decisión tomada por la junta directiva de la CCSS tiene el propósito de evitar un colapso del sistema de pensiones que, según el estudio actuarial contratado por la institución, se hallaría a pocos años de volverse insolvente.

La Caja desconoció ese estudio, asegurando que no existe tal situación de emergencia, pero tardó apenas una semanas para poner en práctica la medida, entre otras que podría adoptar próximamente para “fortalecer” el sistema.