Aunque el número de empresas cerradas parece elevado, las autoridades de la Caja aseguran que es el caso de solo un 4% de los deudores a la seguridad social y que, contrario a lo que se podría pensar, la mayoría de los patronos se acercan a la institución por cuenta propia, con el propósito de cancelar la deuda o acordar un arreglo de pago.

Asimismo, el director de Cobros de la CCSS, Luis Diego Calderón, aseguró que la intención no es cerrar negocios y esa es la última opción. Dijo también que la idea es brindar al patrono la posibilidad de continuar desarrollando su actividad económica al día con el pago de sus cuotas obrero-patronales.

Calderón insiste también, en que lo mejor para quienes se encuentran en condición de morosidad, es formalizar arreglos de pago, pues así contribuirán responsablemente con la Seguridad Social, además pueden evitar costos asociados al no pago de las cuotas, como intereses, multas, cobro de servicios médicos y subsidios que se brinden a sus trabajadores, gastos legales, entre otros.

Cuando un patrono tiene deudas con la Caja, esta lo notifica y le da un periodo de 10 días para pagar lo adeudado o hacer un arreglo. Si en ese lapso el deudor no se apersona a la institución, se procede a cerrar el negocio por cinco días, prorrogables por un plazo igual, si la situación persiste.

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