La imagen maravillosa de superhéroes de los negociadores,  fue uno de los aspectos más exhaltados desde enero 2003 hasta octubre 2007.   Comparte con la imagen del TLC  y la de los Estados Unidos un papel igualmente destacado.  Siempre fue altamente valorado tanto por los periodistas,  los editorialistas, los colaboradores de la columna de opinión, como por sus integrantes el ex ministro Alberto Trejos y la exjefa Anabel González.  Son muy pocos los artículos o las noticias de los abanderados del TLC en que no se le dediquen párrafos completos  a  ensalzar su labor.  Más que explicar lo que estaban haciendo,  se resaltaba constantemente lo bien que lo estaban haciendo.    Siempre estaban analizando, estudiando y formulando estrategias con el fin de lograr la mejor negociación para los intereses del país; sin embargo,  nunca se dio a conocer, por lo menos públicamente, lo que analizaban o lo que formulaban.  Así, por ejemplo, en agosto del 2003, cuando ya se tenían ocho o siete meses de negociación, La República  publica acerca de la VII ronda, pronta a celebrarse:

 

           “Los representantes de cada una de las mesas de negociación de los cinco países buscarán definir la estrategia que presentarán a Estados Unidos en la VII Ronda.(...)

          “Hemos tomado las semanas posteriores a la VI Ronda para continuar el trabajo de manera interna, reuniéndonos con los distintos grupos para trabajar en las propuestas que presentaremos a Estados Unidos en nuestra próxima cita”, comentó Anabel González, embajadora especial para las negociaciones comerciales con Estados Unidos y jefa negociadora de la delegación costarricense. (...)

            En materia de reglas de origen específicas, se continuará el análisis y evaluación de las propuestas de Estados Unidos con el propósito de preparar la estrategia por seguir en la próxima ronda de negociación.” (REGIÓN PULIRÁ FRENTE ANTE VII RONDA DEL TLC, La República, 25-08-03, pág. 12)

 

La manera como se aludió a las rondas no difiere más que por las fechas que el mismo periódico establecía.  La siguiente es una cita acerca de la tercera ronda:

 

           “Anabel González, embajadora especial para las Negociaciones Comerciales con Estados Unidos, señaló que “la reunión cumplió plenamente su objetivo.  Centroamérica cuenta con propuestas y contrapropuestas en una gran cantidad de áreas y su presentación dará un  impulso muy significativo al proceso de negociación.”(PROPUESTA PARCIAL ABARCA III RONDA, La República, 20-03-03, pág. 10)

 

Si se cambiaran las fechas, no ocurriría absolutamente ninguna alteración con respecto al planteamiento.  Se dice lo mismo en la tercera ronda o en la sétima.  Nombrar es sinónimo de informar.  Más que saber el trabajo realizado, el lector queda con una imagen de un equipo activo y  no solo porque trabaja, sino porque tiene capacidad propositiva y elabora estrategias.   ¿Dónde fueron a dar esas propuestas y esas estrategias?, o era el cuento chino.

 

    Todas las reuniones fueron satisfactorias,  pues  siempre se cumplía con el objetivo:

 

            “Anabel González, embajadora especial para las Negociaciones Comerciales con Estados Unidos señaló que “la reunión cumplió plenamente su objetivo.  Centroamérica cuenta con propuestas y contrapropuestas en una gran cantidad de áreas, y su presentación dará un impulso muy significativo al proceso de negociación.” (PROPUESTA PARCIAL ABARCA III RONDA, La República, 20-03-03, pág.10)

 

La imagen del equipo negociador se ve reforzada porque, gracias a sus propuestas y contrapropuestas,  las negociaciones adquieren dinamismo.

 

En ese mismo artículo, se da un tratamiento del tema de los subsidios digno de entresacarse para ilustrar como cualquier tópico o asunto puede convertirse en promoción implícita del equipo negociador.  Dice así:

 

           “Por ejemplo, en materia de subsidios agrícolas de Estados Unidos, los jefes de negociación acordaron que no conviene presentar textos todavía.

           Los negociadores barajan la posibilidad de hacer una propuesta concreta, pero no en la tercera ronda, sino en las posteriores, aunque Estados Unidos no haya completado su oferta agrícola, en lo que a textos o reglamentos compete.” (Ibídem, pág.10)

 

Los jefes de negociación aparecen aquí con un gran manejo político de la coyuntura, pues saben delimitar claramente cuando retirarse y cuando avanzar en propuestas, aunque los representantes del “mega-mercado” no hayan dado a conocer sus planteamientos.  Esa es la imagen publicitaria.    De lo que realmente informa la cita es de  la desinformación  o el cinismo de los periodistas y de los jefes en cuestión.   Esta es  hiperbólica,  pues cualquier persona debidamente informada sabía que  el presidente Bush había aprobado un refuerzo cuantioso para los subsidios y que su país tiene muy claramente delimitado que el tema solo es discutible en el seno de la OMC.  Por lo tanto, a lo que realmente apela es a la identificación emocional del público.  Santificando al equipo negociador se esfumaba, como por arte de magia,  el contenido del TLC y sus daños para el país.

 

Consumiendo imágenes hiperbólicas de bondades inexistentes,  promesas y amenazas, fue impuesto el TLC hace diez años.

 

Isabel Ducca D.

Socióloga y profesora universitaria.
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