Ronald Solís y Arias Navarro son los primeros directivo del BCR en atacar la solicitud hecha por el presidente Solís el martes de la semana anterior, quien demandó a los directivos bancarios su renuncia en pleno tras conocer el informe de la SUGEF que confirmó la gravedad de los conflictos existentes entre los directores de la entidad, lo que estaría impactando negativamente al banco.

Ese mismo martes, los integrantes de la junta directiva rechazaron la solicitud del presidente y anunciaron que se mantendrían en sus puestos.

El exdiputado de Acción Ciudadana, Ronald Solís, presentó su renuncia atacando el mandato del presidente Solís y para dar paso a los cambios que debe hacer el gobierno en la Junta Directiva de la entidad. El ex diputado es uno de los cinco directores del BCR designados por este gobierno al asumir en 2014. Los otros dos integrantes de la directiva fueron nombrados por Laura Chinchilla.

El presidente Solís solicitó a la junta directiva del Banco de Costa Rica (BCR) la renuncia de todos sus integrantes luego de revelarse el informe de la Superintendencia de Entidades Financieras (SUGEF) que confirmó la existencia de conflictos graves y desacuerdos entre los directores de la entidad, que están generando impactos negativos en la institución.

En su carta de renuncia, Arias aclara que su decisión no significaba de ninguna forma la aceptación de alguna culpa, sino una expresión de dignidad y respeto al país y del compromiso asumido al aceptar el puesto.

Tanto Ronald Solís como Arias Navarro, manifestaron total disposición para rendir cuentas y dar explicaciones ante cualquier instancia, al tiempo que aclaró que sus decisiones siempre estuvieron apegadas al ordenamiento jurídico vigente.

El Presidente Solís, reconoció a ambos los servicios prestados  al banco y la responsabilidad, dignidad y transparencia con la que actúa.

Solís aprovechó la salida de los dos ex directivo para reiterar su llamado a los restantes directivos y directivas para que acepten su solicitud de dejar el cargo y permitir el nombramiento de una nueva Junta Directiva, a la mayor brevedad, para evitar un mayor daño y garantizar que se mantenga la buena situación financiera que hoy tiene esta institución.

Mañana martes, las renuncias recibidas serán presentadas al Consejo de Gobierno, órgano que funge como Asamblea de Accionistas del Banco de Costa Rica, para tomar las acciones que correspondan. 

El BCR se ha visto involucrado en un escándalo de corrupción y tráfico de influencias por los créditos otorgados a la importadora de cemento chino Sinocem y a la cooperativa Coopelesca.