La primera cifra de esta 27ª edición tiene que ver con el espacio que ocupa: 34.000 metros cuadros. A partir de allí más números: casi 1.000 actividades, 600 autores de 28 países distintos, 550 presentaciones de libros, 20.000 profesionales del sector procedentes de otros 42 países, 1.900 editoriales y una afluencia estimada de 700.000 personas. TEscritores de prestigio mundial dieron sus primeros pasos en la Feria de Guadalajara

Feria de Guadalajara: Un ecosistema del mundo del libro

En Guadalajara el espejo de las letras son los números. Cada año la Feria Internacional del Libro (FIL) aumenta en todos los ámbitos, a la vez que se consolida como un ecosistema claro de lo que sucede y se avecina en el mundo de la creación literaria y su industria.Todo durante los nueve días que empezaron el sábado 30 de noviembre y terminarán este domingo 8 de diciembre.

W. Manrique Sabogal

Visitantes en el pabellón de Israel en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara. (F: URuizBasurto, efe)

La primera cifra de esta 27ª edición tiene que ver con el espacio que ocupa: 34.000 metros cuadros. A partir de allí más números: casi 1.000 actividades, 600 autores de 28 países distintos, 550 presentaciones de libros, 20.000 profesionales del sector procedentes de otros 42 países, 1.900 editoriales y una afluencia estimada de 700.000 personas. Todo durante los nueve días que empezaron el sábado 30 de noviembre y terminarán este domingo 8 de diciembre.

Un apabullante ecosistema FIL que permite avistar cuatro tendencias entre la creación y la industria: la normalización de la convivencia armónica entre los libros físicos y digitales; la confirmación de América Latina como amortiguador de la crisis de ventas en España; la consolidación del mercado de libros de actualidad periodística, y la feria como gran escaparate de los nuevos escritores latinoamericanos que vienen a fichar por aquí los agentes literarios de todo el mundo.

Unos 600 autores de 28 países participan estos días en la gran cita

Una de las primeras señales de lo que ocurre en el sector tiene que ver con la confirmación de la convivencia armónica entre el libro físico y el digital, y acorde a los porcentajes de la realidad que hoy es de un 80%-20%. En Latinoamérica la oferta de e-books se ha duplicado en tan solo dos años, al pasar del 8,6% al 16,9% del total. La FIL refleja esta tendencia con un amplio espacio para el libro electrónico. Una muestra de la sincronización de estos dos formatos.

El futuro del libro pasa por América Latina. La crisis en España, dice Armando Collazos, de Santillana, ha afectado con dureza a todos los editores, sin embargo, reconoce que los que tienen una posición fuerte en América Latina, como el grupo que representa, han podido amortiguar gran parte del impacto. El año pasado las exportaciones de libros hacia este continente redujo la caída de un sector que en cinco años ha perdido un 28% de sus ventas generales. La exportación de libros ya representa para España el 30% del total, y detrás del principal comprador, que es la Unión Europea, está Iberoamérica.

El aumento y la acogida de los libros periodísticos, por encima de la ficción más literaria, es otra de las novedades, según Cristóbal Pera, director de Penguin Random House en México. Además de títulos en ediciones digitales especiales. Temas sobre las realidades respectivas de los países que los medios de comunicación no alcanzan a cubrir a fondo. Una experiencia parecida a la del Grupo Planeta, especialmente en países como Argentina con temas de no ficción nacional y libros que buscan explicar o denunciar la realidad existente, según Gabriel Sandoval, director editorial de Planeta México.

Varios de los escritores latinoamericanos que hoy gozan de prestigio internacional dieron sus primeros pasos en la Feria de Guadalajara, o esta sirvió como impulso a sus carreras. Este año la tradición continúa. Por un lado con encuentros de narrativas concretas por países y por el otro a través de la sección Latinoamérica viva. Un espacio que empezó ayer con el argentino Oliverio Coelho, el boliviano Rodrigo Hasbún, el brasileño Emilio Braia, el colombiano Juan Álvarez y la venezolana Yolanda Pantin. Escritores de narrativas intimistas que reflejan las preocupaciones generales del mundo global y del ser humano en la nueva realidad pero a través de micromundos. Hoy el turno es para el peruano Jeremías Gamboa, el chileno Antonio Díaz Oliva, la argentina Inés Garland, el brasileño Ricardo Lisias y el venezolano Carlos Sandoval, moderados por Fabrizio Mejía Madrid.

Una celebración que impregna la feria son los 50 años de Alfaguara en 2014. Ayer empezaron los festejos a través de un encuentro con los lectores entre algunos de los escritores de la editorial, perteneciente al grupo PRISA, como Mario Vargas Llosa y una de las revelaciones internacionales como Joël Dicker. Así mismo, se realizó la mesa redonda de EL PAÍS, titulada ¿Qué papel le queda al periodismo?, con el director del diario, Javier Moreno, y Carlos Puig.

Un apabullante ecosistema FIL que permite avistar cuatro tendencias entre la creación y la industria: la normalización de la convivencia armónica entre los libros físicos y digitales; la confirmación de América Latina como amortiguador de la crisis de ventas en España; la consolidación del mercado de libros de actualidad periodística, y la feria como gran escaparate de los nuevos escritores latinoamericanos que vienen a fichar por aquí los agentes literarios de todo el mundo.

Unos 600 autores de 28 países participan estos días en la gran cita

Una de las primeras señales de lo que ocurre en el sector tiene que ver con la confirmación de la convivencia armónica entre el libro físico y el digital, y acorde a los porcentajes de la realidad que hoy es de un 80%-20%. En Latinoamérica la oferta de e-books se ha duplicado en tan solo dos años, al pasar del 8,6% al 16,9% del total. La FIL refleja esta tendencia con un amplio espacio para el libro electrónico. Una muestra de la sincronización de estos dos formatos.

El futuro del libro pasa por América Latina. La crisis en España, dice Armando Collazos, de Santillana, ha afectado con dureza a todos los editores, sin embargo, reconoce que los que tienen una posición fuerte en América Latina, como el grupo que representa, han podido amortiguar gran parte del impacto. El año pasado las exportaciones de libros hacia este continente redujo la caída de un sector que en cinco años ha perdido un 28% de sus ventas generales. La exportación de libros ya representa para España el 30% del total, y detrás del principal comprador, que es la Unión Europea, está Iberoamérica.

El aumento y la acogida de los libros periodísticos, por encima de la ficción más literaria, es otra de las novedades, según Cristóbal Pera, director de Penguin Random House en México. Además de títulos en ediciones digitales especiales. Temas sobre las realidades respectivas de los países que los medios de comunicación no alcanzan a cubrir a fondo. Una experiencia parecida a la del Grupo Planeta, especialmente en países como Argentina con temas de no ficción nacional y libros que buscan explicar o denunciar la realidad existente, según Gabriel Sandoval, director editorial de Planeta México.

Varios de los escritores latinoamericanos que hoy gozan de prestigio internacional dieron sus primeros pasos en la Feria de Guadalajara, o esta sirvió como impulso a sus carreras. Este año la tradición continúa. Por un lado con encuentros de narrativas concretas por países y por el otro a través de la sección Latinoamérica viva. Un espacio que empezó ayer con el argentino Oliverio Coelho, el boliviano Rodrigo Hasbún, el brasileño Emilio Braia, el colombiano Juan Álvarez y la venezolana Yolanda Pantin. Escritores de narrativas intimistas que reflejan las preocupaciones generales del mundo global y del ser humano en la nueva realidad pero a través de micromundos. Hoy el turno es para el peruano Jeremías Gamboa, el chileno Antonio Díaz Oliva, la argentina Inés Garland, el brasileño Ricardo Lisias y el venezolano Carlos Sandoval, moderados por Fabrizio Mejía Madrid.

Una celebración que impregna la feria son los 50 años de Alfaguara en 2014. Ayer empezaron los festejos a través de un encuentro con los lectores entre algunos de los escritores de la editorial, perteneciente al grupo PRISA, como Mario Vargas Llosa y una de las revelaciones internacionales como Joël Dicker. Así mismo, se realizó la mesa redonda de EL PAÍS, titulada ¿Qué papel le queda al periodismo?, con el director del diario, Javier Moreno, y Carlos Puig.