Hay que apelar a la cordura, a la responsabilidad. La región toda ha venido experimentando un proceso de cambios, no podríamos ser ajenos a eso. Lo que ha venido siendo tiene su caducidad, demasiados yerros y abusos se han acumulado, mucha gente quiere que eso termine, que se inicie un proceso de cambios.

La consulta electoral, a pesar de las desigualdades de medios, va a servir para definir cual camino se sigue.

Las referencias apocalípticas a otras realidades, a otros procesos, que buscan asustar a los más desaprensivos, flaco favor le hacen a la democracia.

Lo que está en discusión son los problemas muy nuestros, que no pueden ser obviados, eso es lo que hay que discutir, y sobre eso es que hay que resolver. La cosa está lejos de haber concluido, unos y otros debemos actuar con el mayor sentido de Patria. Eso es lo que los costarricenses esperan, conocer para escoger, sin "memorandos del miedo", limpiamente.

Los que se equivoquen y crean que a la gente se le puede manipular, irrespetar, se expondrán a que esa conducta torcida se les cobre en las urnas y ante la historia, que no los absolverá.