La docente e investigadora de la Universidad de Costa Rica, Nora Garita Bonilla, al referirse a los 3.000 congresistas inscritos, manifestó que ALAS 2015 se ha convertido en un importante espacio para el encuentro de académicos en el que se potencian los conocimientos, experiencias y saberes de las ciencias sociales latinoamericanas.

Garita lanzó una invitación para que del encuentro en San José, surja una actualización de esta área del conocimiento científico de cara al Siglo XXI” y de los cambios que obligan a repensarse y establecer nuevos diálogos en la región y con el resto del mundo”.

Garita, presidenta del comité organizador de Alas-2015, entregó al sociólogo Daniel Camacho Monge, a quien le correspondió organizar el Congreso Alas en 1974, la memoria de aquel Congreso que impactó hace más de cuatro décadas la sociología latinoamericana.

El presidente de ALAS, Marcelo Arnold, motivó a los congresistas para “que de los debates de esta semana surjan importantes contribuciones para nuestras disciplinas”.

“ALAS, dijo Arnold, tiene el objetivo de impactar la agenda de investigación de las Ciencias Sociales y su metodología de trabajo, en esta ocasión se sustenta en 32 temas que cuentan con el aporte de cuatro especialistas, dos nacionales y dos de América Latina, quienes junto con la mesa de trabajo evaluarán las ponencias, compartirán metodologías y de ahí se desprenderán muchas iniciativas, proyectos y publicaciones, artículos, libros y blogs”.

El Trigésimo Congreso ALAS 2015 desarrolla el tema “Pueblos en movimiento un nuevo diálogo de las ciencias sociales”, sobre el que el presidente Luis Guillermo Solís dijo en la inauguración, el domingo anterior, que “es un tema de su total incumbencia” al igual que para su gobierno.

Solís sorprendió con en su intervención al plantear problemas sociológicos de actualidad en un lenguaje especializado, porque, expresaron algunos de los participantes extranjeros, no es frecuente en América Latina que un científico social, profesor universitario alcance la silla presidencial.

El presidente Solís recapituló algunos de los momentos más críticos de la historia latinoamericana desde la creación de ALAS en 1950, en Zurich, con la premisa de fortalecer las ciencias sociales y de impulsar la reflexión sobre América Latina desde el conocimiento sociológico.

Al igual que otros oradores, el Solís recordó el golpe de Estado en Chile en 1973 como el inicio de una época convulsa que desembocó en el neoliberalismo. Fases como la de Contadora y Esquipulas y las dictaduras que dieron paso a estados democráticos han dejado para la sociedad actual: desigualdad, pobreza e insatisfacción, dijo con pesar el mandatario.

“Los desafíos del pasado y del presente, hoy son una maraña marcada por el desempleo y la mala distribución de la riqueza que constituyen una tremenda tarea para las ciencias sociales de América Latina y para la sociología”.

Señaló además que “vivimos en la era de las grandes movilizaciones humanas” que migran en busca de mejores condiciones de vida para sus familias. Puso el ejemplo de los migrantes cubanos que hoy se encuentran en el cantón fronterizo de La Cruz y que han recibió el apoyo del gobierno, el ACNUR la Cruz Roja, las iglesias y varios grupos sociales.

El rector de la Universidad de Costa Rica, Henning Jensen, destacó la pluridimensionalidad de ALAS y el Trigésimo Congreso como un espacio para potenciar la crítica de nuestras sociedades y para la divulgación del trabajo de la sociología en aspectos como las luchas de las feministas, las comunidades indígenas, afrodescendientes, ambientales y otras.

Añadió que a partir de la realización de estos congresos “la sociología como ciencia ha levantado el vuelo y pasó de ser una disciplina ensayista a crear un camino para la resistencia crítica y la construcción de nuevas teorías”.

Reconoció que los temas que convocaron a los especialistas del continente son básicos para entender a las sociedades, sus contradicciones y logros. Para el rector, “el pensamiento propio de América Latina deber ser comprendido en primera instancia por nosotros mismos”.

El rector además, anunció entregará de doctorados honoris causa a dos sociólogos: al guatemalteco Edelberto Torres Rivas y al peruano Aníbal Quijano Obregón, en el marco del Congreso ALAS.

Conferencia inaugural: derechos humanos y globalización

El sociólogo, teólogo y economista Franz Hinkelammert, dictó la conferencia inaugural del Congreso ALAS, sobre “El vaciamiento de los derechos humanos en la estrategia de globalización”.

Su planteamiento se basa en la capacidad que ha tenido la ideología de la globalización para lograr que las sociedades olviden sistemáticamente el origen y luchas que han costado los derechos humanos en la época actual.

El totalitarismo del mercado, apoyado por la desinformación que generan los medios de comunicación han logrado estos objetivos de la globalización.

Hinkelammert hizo un repaso por algunos de los principios del estado social, como el que vivió Costa Rica después de la Segunda República y concluyó que estos derechos y estrategias que se instauraron en muchos países europeos después de la segunda guerra mundial, hoy podrían considerarse “pecados mortales”. Afirmó que “la agresividad en contra del estado social no ha cedido a pesar de la resistencia”.

En América Latina, dijo, está surgiendo “un nuevo proyecto de sociedad alternativa, que responde al totalitarismo del mercado que fomenta el neoliberalismo: una sociedad en la que quepan todos y todas y la naturaleza también”.

Los estudiantes. El Congreso abrió espacios para la participación de los estudiantes de Sociología que se han involucrado en el apoyo logístico así como en los espacios abiertos y conferencias, mesas de discusión donde reciben la formación que les deja el compartir con científicos sociales de muy alto nivel de América, Alemania, India y Francia.

(Con información de Elizabeth Rojas Arias, Periodista ODI/UCR)