El plan, denominado “Costa Rica desde el Caribe” contempla 75 acciones que apuntan “al desarrollo integral de la región Huetar-Caribe”,  y en las cuales estarán involucradas 35 instituciones públicas.

“Costa Rica desde el Caribe reafirma nuestro absoluto compromiso con la provincia de Limón, compromiso que ha quedado expreso desde antes de que asumiéramos el Gobierno. Queremos un región del Caribe próspera, pujante y dinámica”, subrayó Solís. 

El plan incluye diversas obras de infraestructura, como la construcción de alcantarillados en la ciudad de Limón y en Puerto Viejo-Cocles y la construcción de puentes en carreteras nacionales las principales vías.

También está contemplada en el plan la adquisición de maquinaria para aumentar la capacidad de carga y descarga en el puerto de Moín.

En el aspecto social, prevé la generación de empleos temporales para unas 5.500 personas en condición de pobreza, planes de capacitación, apoyo a micro y pequeños empresarios, especialmente mujeres, construcción de viviendas y el reforzamiento de la red de salud de la zona.

Otras iniciativas están vinculadas al fortalecimiento del turismo, mediante un aumento del tráfico de cruceros.

"Este es un esfuerzo que surge de la fuerzas vivas del puerto de Limón, que recoge las esperanzas e ilusiones de una de las regiones más diversas y ricas de nuestro país", señaló el presidente Solís.

El mandatario ya había adelantado  su intención de impulsar un plan para el Caribe durante la huelga de los trabajadores de Japdeva que durante más de 15 días paralizó el puerto de Limón.

Los trabajadores se oponen al contrato con la empresa APM Terminals para la construcción de una nueva terminal portuaria, que a su juicio arruinará a Japdeva y provocará desempleo en la provincia.

No obstante, Solís mantiene la posición de que ya fueron agotadas todas las vías legales para objetar el contrato, que fue negociado por el gobierno de la ex presidenta Laura Chinchilla, y el país ya no puede echar atrás al respecto.