Brenes comparecerá  el miércoles, mientras que Soley y Jiménez lo harán el jueves, según han confirmado los tres funcionarios.

Mientras tanto, todas las partes mantienen el silencio que guardaron desde el principio, cuando medios de prensa revelaron el incidente.

La procuradora emitió un comunicado en el que afirma que únicamente dará a conocer la verdad de los hechos ante los diputados y que no entablará ningún debate público sobre el tema.

Brenes adelantó, sin embargo, que se había comunicado con el presidente Luis Guillermo Solís y que éste le había dado seguridades de que su gobierno no tenía ningún propósito de reemplazarla y que, por el contrario, le había reiterado su confianza en el órgano y en su jerarca.

Por su parte, el ministro Jiménez hizo una declaración manifestando su total disposición de acudir a la comisión legislativa para explicar detalladamente lo que había ocurrido y aseguró que es un derecho de los costarricenses el conocer la verdad completa.

Todo funcionario público que haya tenido algún grado de participación aunque sea en grado mínimo y de manera indirecta, como puede ser mi caso, tiene la obligación de responder a cualquier consulta que se le formule”, agregó el ministro en una carta enviada al presidente del Congreso, Henry Mora.

“La ciudadanía costarricense tiene absoluto derecho a saber con todo detalle qué fue lo que realmente aconteció en este asunto”, agregó el ministro.