“Recaudamos más y gastamos mejor”, de esta manera resumió Fallas el trabajo realizado por la institución, que permitió cerrar el 2015 con la carga tributaria más alta de los últimos siete años (13,8%) comparada con el el promedio de 13,3% correspondiente al periodo 2010-2014.

Este logro se da, además, en un contexto de inflación negativa y crecimiento económico moderado, manifestó el funcionario.

De acuerdo con las autoridades de Hacienda, el 2015 cerró con un crecimiento de 9,9% en los ingresos (349.000 millones más que en 2014), mientras que los gastos totales aumentaron 9,7%, a pesar de que hubo un incremento en los intereses de la deuda y en gasto de capital.

Fallas señaló que gracias a mejoras administrativas y tecnológicas, la recaudación del impuesto sobre la renta se duplicó con respecto al cierre de 2014, debido a que se logró un mayor aporte de personas jurídicas (empresas).

Debemos destacar aquí la puesta en marcha del sistema Administración Tributaria Virtual, ATV, lo que sin duda, contribuyó de manera importante en la presentación de 63 mil declaraciones de renta por encima de lo previsto”, expuso Fallas.

El Ministro recordó que tal y como lo anticipó al dar los resultados obtenidos al cierre del 2014, al finalizar el 2015 mostrarían mejores resultados de las acciones administrativas recién iniciadas en aquel momento, esto a pesar de obstáculos judiciales y resoluciones de la Sala IV.

Reforma tributaria aún es necesaria

No obstante lo anterior, aunque positivo el resutlado sigue siendo insuficiente para enfrentar el déficit fiscal que al finalizar el 2015 se situó en 5,9%.

Al cerrar el año, hubo un incremento cercano a ¢1.7 billones en la deuda (déficit financiero), lo que equivale a un 43% de los ingresos tributarios.

Otro factor que sigue presionando el gasto es el aumento en intereses, como resultado de deudas adquiridas desde hace varios años, que aumentaron un 14,7% con respecto al periodo anterior. En relación al PIB, los intereses pasaron de un 2,6% a un 2,8%, incremento que explica el alza en el déficit financiero que pasó de 5,7% en el 2014 a 5,9%, en 2015.

Si bien el gasto de capital al finalizar el 2015 fue el más alto de los últimos cinco años (1,9% del PIB), el país sigue pagando más en intereses, lo que afecta la ejecución de programas sociales y el desarrollo económico, refirió Fallas, quien también destacó el esfuerzo realizado en materia de gasto durante el 2015.

Mediante acciones administrativas, el año pasado se alcanzaron importantes desaceleraciones en salarios y en bienes y servicios. Los sueldos y salarios crecieron un 6,5%, cifra inferior al aumento del 2014 (un 8,3%), lo que se explica, entre otros factores, por la baja inflación durante el año. A ello se suman más de ¢11.000 millones no gastados en plazas no creadas y más de ¢5.500 millones de ahorro por plazas vacantes congeladas.

Aunado a lo anterior, los bienes y servicios presentaron una variación de 7,4%, en contraposición con el 13,5% del 2014. Entre las medidas que contribuyeron a este resultado está la contención en gastos como viajes al exterior, viáticos, servicios de gestión y apoyo, servicios públicos, alimentación, capacitación y protocolo y publicidad, las cuales generaron un ahorro de ¢18.705 millones.

Como resultado del trabajo efectuado durante el 2015, al cierre del año, el déficit primario (sin incluir intereses) se mantuvo igual al del 2014 (3,1% del PIB) mientras que el déficit fiscal (5,9%), fue inferior al previsto en el presupuesto presentado ante la Asamblea Legislativa, lo que significó una reducción de ¢214.000 millones en endeudamiento.

Al referirse a las metas para el 2016, Fallas informó que espera mantener los resultados obtenidos este año y que los ingresos sigan creciendo más que los gastos.

Para ello se aumentarán los planes de control tributario y de mejora en la calidad del gasto, además se seguirán impulsando los proyectos de fortalecimiento de la Hacienda Pública enviados a la Asamblea Legislativa.

Solo con la aprobación del IVA, el país podría obtener recursos financieros de organismos internacionales que asegurarían la continuidad en la reducción de las tasas de interés que paga el país en este momento. De lograrse la aprobación de toda la propuesta de reforma en el primer semestre de este año, Hacienda prevé cerrar el 2016 con un déficit financiero del 4,9%, en caso contrario, este porcentaje podría oscilar entre el 5,9% y el 6,2%.