Según denuncias de Ongs mexicanas el agro es el que mayores impactos negativos ha sufrido con el TLC-AN.
Según denuncias de Ongs mexicanas el agro es el que mayores impactos negativos ha sufrido con el TLC-AN.

El nuevo guión para enfocar la relación entre Estados Unidos y México sobre los aspectos económicos y pasar a segundo lugar los de seguridad, que imperaron durante más de una década, se expresa en la preparación de la próxima Cumbre de Líderes de América del Norte.

El tema en que más hace énfasis la administración de Barack Obama es el del impulso al Acuerdo Transpacífico de Asociación Económica (TPP), como siguiente etapa del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

Altos funcionarios del gobierno reiteraron que junto con los mandatarios de México y Canadá, la cumbre –del 19 de febrero en Toluca, México– el presidente estadunidense se centrará en seguir profundizando la interacción económica de los tres países, pero también en ampliar el trabajo trilateral basado en valores e intereses estratégicos compartidos en el ámbito mundial, sobre todo mediante el impulso del TPP.

En teleconferencia con reporteros –pidieron no ser identificados–, informaron que durante la cumbre, Obama espera abordar, además de asuntos comerciales, temas relacionados con la seguridad, incluyendo el apoyo continuo de Estados Unidos en el combate al narcotráfico y la seguridad fronteriza; la cooperación en energía, con esfuerzos conjuntos para abordar el cambio climático, y reafirmar su compromiso para promover una reforma migratoria hacia la legalización para los indocumentados este año.

Obama se reunirá en privado con su anfitrión, el presidente Enrique Peña Nieto, en esta su segunda visita a México. Estamos alentados por el liderazgo del mandatario mexicano al promover una agenda muy ambiciosa de reformas, subrayaron.

Interrogados sobre la situación en Michoacán, uno de los funcionarios dijo: Estamos siguiendo de cerca la situación y apoyando al gobierno de México mientras confronta desafíos ahí y en otras partes. Afirmaron que durante años se ha mantenido una relación muy buena y efectiva con México sobre seguridad, por intereses compartidos en la materia. Reiteraron que siempre hay disposición de “ayudar y cooperar de la manera en que determine el gobierno de ese país al desarrollar su estrategia de seguridad…”.

Una y otra vez enfatizaron como prioridad de la cumbre el impulso del TPP, al que calificaron como un acuerdo de libre comercio con altas normas laborales y ambientales, así como de protección de propiedad intelectual. De hecho, uno de los funcionarios argumentó que opositores del TLCAN deberían apoyar el TPP justo porque intenta abordar algunos de los rubros que no fueron resueltos en el tratado anterior, sobre todo en los aspectos de definir normas laborales y ambientales. Por ello, repitieron, el TPP representa una oportunidad para construir sobre el TLCAN un acuerdo para el siglo XXI.

Insistieron en que a pesar de la creciente oposición en el Congreso para avalar la llamada vía rápida, necesaria en la aprobación del TPP, y comentarios privados del vicepresidente, Joe Biden –filtrados a los medios– en los que muestra pesimismo acerca de que el tratado pueda prosperar este año, Obama continúa con la idea de que es posible, ya que está profundamente en el interés del pueblo estadunidense y es parte clave de nuestra agenda económica.

Denuncian que el TLCAN devastó el agro mexicano

México, DF. En las dos décadas del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) el resultado para el campo es devastador: se perdieron 4.9 millones de empleos en la agricultura familiar, 6 millones de habitantes del sector rural migraron, el PIB agropecuario pasó de 5 por ciento a 1.5 y México se convirtió en el tercer importador mundial de alimentos, destacan evaluaciones de 15 agrupaciones nacionales y de Estados Unidos y Canadá.

En el documento Mitos del TLCAN después de 20 años, las agrupaciones –entre ellas Red de Comercio Justo, Fronteras Comunes, Alianza Justicia Global, Red Mexicana de Afectados por la Minería (Rema), Asociación Nacional de Empresas Comercializadoras de Productores del Campo y Red Mexicana de Acción Frente al Libre Comercio– destacaron que subieron los precios de los alimentos al consumidor y paralelamente aumentó el consumo de comida chatarra.