Oviedo dijo que su denuncia se basa en un informe de la empresa consultora mexicana Cal&Mayor, según el cual el costo de la obra no sobrepasa los 319 millones de dólares, así como el criterio emitido por funcionarios del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que aporta parte del financiamiento, y de expertos del Instituto Tecnológico de Costa Rica (ITCR).

El legislador insistió en que la empresa china CHEC, que estaría a cargo de los trabajos”, ha sido cuestionada internacionalmente por prácticas corruptas y “no puedo aceptar que le vayamos a regalar 165 millones a los chinos”.

Las denuncias provocaron una airada reacción de los diputados del Partido Liberación Nacional (PLN) y algunos de sus aliados que apoyan el proyecto y de un grupo de vecinos de Limón, aparentemente afines al gobierno, que llenaban las barras y que lanzaron insultos y amenazas al diputado del PAC.

“Manrique lo que tiene es mala fe. Él se opone por oponerse, por cuestiones ideológicas. Aquí se presentó con un montón de mociones nada más para entrabar el proyecto. Eso no puede ser así, eso es tener mala fe”, aseguró el diputado Walter Céspedes, del Partido Unidad Socialcristiana (PUSC).

Al final, Oviedo tuvo que salir del recinto de la comisión custodiado por la seguridad de la Asamblea, por el estado de exaltación en que se encontraba el público en las barras.

La liberacionista Siany Villalobos, quien presidente la comisión, dijo que no está de acuerdo con este tipo de conducta pero acusó a Oviedo de “provocar” a las barras con su actitud.