El ICE salió al cruce de insistentes versiones sobre los altos costos de la electricidad que estarían afectando al sector productivo nacional, presentando los datos que demuestran que durante el último semestre de 2014 las tarifas eléctricas bajaron un 9% para el consumo residencial y 8% para el sector industrial y comercial.

El ICE se comprometió a diseñar una fórmula de costos y tarifas que permitiera bajar y mantener estable el precio de la tarifa eléctrica, con un tope de ¢91 por kilovatio horario, del 1 de julio al 31 de diciembre de 2014, indicaron autoridades del ICE.

“Hemos sido rigurosos y consecuentes con la promesa que le hicimos al presidente de la República, Luis Guillermo Solís, y desde mediados del año pasado las tarifas eléctricas no solo se han mantenido estables sino que han bajado”, afirmó el presidente ejecutivo del ICE, Carlos Obregón.

Obregón explicó que la última solicitud de ajunte tarifario presentada ante ARESEP es independiente al costo de los combustibles del 2015.

La fórmula propuesta para cumplir con ese compromiso tiene dos componentes, de acuerdo con la información del ICE. El primero, son costos y gastos sin combustibles, que contempla los gastos de operación, compras a generadores privados e inversiones adicionales para aumentar el uso de fuentes limpias, en vez de combustibles.

El segundo componente es el Cargo Variable de Combustible (CVC) que corresponde a las compras de combustibles para la generación térmica, como respaldo al sistema eléctrico, con una tendencia a disminuir este rubro para evitar un impacto en las tarifas.

El director de Planificación Financiera del ICE, Francisco Garro, puntualizó que un cliente residencial con un consumo de 200 kWh mensuales, pagaba en el mes de julio 2014, ¢91/kWh, en octubre ¢88/kWh y en enero 2015 ¢83/kWh, lo que significa “una reducción acumulada de cerca del 9%”.

En el sector industrial y comercial, señaló Garro, la disminución acumulada es de un 8% en el mismo periodo de julio pasado a enero 2015.