Solís advirtió que Costa Rica está atendiendo en el borde fronterizo con Panamá a más de 600 personas – que en su mayoría provienen de África y se encuentran en situación migratoria irregular.

“Este no es un tema que compete solo a Costa Rica y Panamá, sino que es del continente y el mundo entero” dijo el Mandatario cuando adelantó que pedirán una reunión urgente a la Organización de Estados Americanos (OEA) y a la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) para tratar la crisis de los migrantes continentales y extracontinentales que afronta la región y compete a todos los países asumir responsabilidades.

Durante una rueda de prensa este martes, Solís dijo que en tanto se encuentra una solución al problema, el Estado aplicará las leyes de migración, siempre bajo el respeto de los derechos humanos de los migrantes.

“Este no es un problema de Costa Rica o de Panamá, es un problema de todo el continente y del mundo entero”, dijo en referencia a los migrantes, principalmente africanos, que actualmente se encuentran en la frontera sur de nuestro país.

El mandatario Solís destacó la coordinación que existe con las autoridades panameñas y la presencia de instituciones estatales en el lugar que están dando la atención humanitaria correspondiente, tal como el PANI, ya que hay niños entre los migrantes, así como mujeres embarazadas, que requieren ciertos cuidos.

Pero, señaló, Solís, "no queremos ver a Costa Rica y Panamá convertidos en una suerte de Turquía en América Latina” ni que la presencia masiva de migrantes conduzcan a desórdenes o “a una situación de violación de los Derechos Humanos que puedan tener impacto en nuestra estabilidad interna".

La directora de Migración y Extranjería, Katthya Rodríguez, estimó en unos 600 las personas extracontinentales que se encuentran en Paso Canoas, “la mayoría de ellos están indocumentados y se desconoce el lugar de origen de muchos, por lo que se está iniciando el proceso migratorio de identificación y entrevista para aplicar lo que, conforme a la Ley corresponde, entre cuyas opciones figura la deportación”.

Rodríguez dijo que se tiene planeado habilitar un centro de detención para migrantes ilegales al que serían llevadas estas personas.

La Directora de la Dirección de Migración, aclaró que la situación de este grupo de migrantes es muy diferente a la del grupo de cubanos que permaneció en el país por meses y a quienes finalmente se habilitó un “puente aéreo” para que continuaran su paso hacia los Estados Unidos.

“Ellos no tienen documentos, no han sido identificados, tampoco tenemos posibilidades de obtener una vía de paso con los países hacia el norte, de igual forma no cuentan con los privilegios de una Ley como si la tenían para su ingreso los migrantes cubanos”, apuntó Rodríguez.

Los migrantes africanos tienen argumentos idénticos a los cubanos, que las autoridades les permitan seguir su migración terrestre por Centroamérica y México hacia Estados Unidos, su destino final.