Juan Gómez

Berlín. La canciller Angela Merkel se reunirá en Roma antes de las legislativas francesas del 10 de junio con su homólogo italiano Mario Monti y con el presidente francés François Hollande. La invitación a Roma no se ha extendido al Gobierno español. El pulso estará servido ya antes, en la cumbre del crecimiento de este miércoles en Bruselas.

François Hollande anunció en Estados Unidos que insistirá en la emisión de deuda conjunta europea, los llamados eurobonos. Aseguró que no será “el único en proponerlos”. El primer ministro británico, David Cameron, también los defiende, pero se opone al impuesto a las transacciones financieras con el que Hollande y Merkel quieren recaudar fondos para combatir la crisis. La invitación a Roma se percibe en Alemania como un intento de Monti y Hollande para formar un contrapeso a la preponderancia de Angela Merkel en las negociaciones europeas.

Los medios hablan de un nuevo trío de cabeza europeo, Merkellonti. Se esperan sobresaltos en su gestación, porque el Gobierno alemán rechaza los eurobonos “en este punto de la crisis”. A juicio de sus dirigentes, será necesario ajustar antes las finanzas públicas y reducir las diferencias de competitividad entre los socios de la eurozona.

Los mandatarios participaron el sábado en la reunión del G8 celebrada en Camp David, EEUU, antes de trasladarse a Chicago para asistir a la Cumbre de la OTAN.