Nikki Haley, representante de EEUU, calificó a la comisión de "cloaca" por sus críticas a Israel. En la foto junto al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu.
Nikki Haley, representante de EEUU, calificó a la comisión de "cloaca" por sus críticas a Israel. En la foto junto al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu.

WASHINGTON, 19 jun (Xinhua) -- A pesar de amplias críticas, Estados Unidos se ha retirado del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas (CDH), dijo hoy en Washington la representante permanente de Estados Unidos ante el organismo mundial, Nikki Haley.

EEUU SE RETIRA

En un discurso en Departamento de Estado, Haley dijo que el CDH ha fracasado en conseguir los "cambios fundamentales, dramáticos y sistemáticos" pedidos por Estados Unidos.

Argumentando que el consejo es "una organización hipócrita y egoísta", así como "un protector de los abusadores de los derechos humanos y una fosa séptica de sesgo político", apuntó que este ha otorgado la membresía a naciones indignas y albergado un "énfasis desproporcionado y una hostilidad incesante hacia Israel".

"Como dijimos que haríamos hace un año si no veíamos ningún progreso, Estados Unidos se retira oficialmente del Consejo de Derechos Humanos de la ONU", agregó. "El consejo ya no es digno de su nombre".

También se quejó del bloqueo de muchas naciones de la iniciativa de reforma de EEUU y la falta de voluntad de los miembros "afines" que comparten los valores de EEUU para "desafiar el estatus quo".

Sin embargo, expresó que Washington continuará dedicándose a la reforma del consejo, y "de ser reformado, estaríamos encantados de reintegrarnos".

CRITICAS DE LA ONU

El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, lamentó la retirada.

"El secretario general hubiera preferido que EEUU permaneciera en el Consejo de Derechos Humanos", dijo Stephane Dujarric, portavoz de Guterres, en una nota a los corresponsales. "La arquitectura de los Derechos Humanos de la ONU juega un papel muy importante en la promoción y protección de los derechos humanos en todo el mundo", añadió.

Vojislav Suc, presidente del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, también dijo que es esencial mantener un consejo fuerte y dinámico en momentos en los que el valor y la fuerza del multilateralismo y los derechos humanos está siendo desafiado todos los días.

En un comunicado, publicado justo después del anuncio de Haley, Suc dijo que el consejo debería ser reconocido como parte central de las Naciones Unidas en el siglo XXI, y es la prerrogativa de cada miembro tomar tal decisión.

El asunto de cómo cubrir la vacante del consejo tras la retirada de EEUU debe ser tratado por la Asamblea General de las Naciones Unidas, añadió.

El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Zeid Ra' ad Al Hussein también respondió, diciendo que la retirada de EEUU es "decepcionante, si no verdaderamente sorprendente".

"Dado el estado de los derechos humanos en el mundo de hoy, EEUU debería estar haciendo más, no menos", afirmó Zeid.

UNILATERALISMO DE EEUU

La retirada representa una salida más de Estados Unidos de las organizaciones y tratados multinacionales, después del Acuerdo de París sobre el cambio climático, el Pacto Mundial de las Naciones Unidas sobre la Migración, el organismo de educación y cultura de la ONU UNESCO, así como el acuerdo nuclear de Irán.

"Pero los problemas son más profundos. La Comisión de Derechos Humanos, al igual que la Asamblea General de las Naciones Unidas, recientemente condenó públicamente la actual política de implementación en la frontera de la Administración Trump", dijo Trisko Darden, profesora de la Escuela de Servicio Internacional de la Universidad Americana.

El asunto "es indicativo de una tendencia de criticar a Estados Unidos", dijo a Xinhua, añadiendo que la retirada "probablemente sea ampliamente criticada tanto a nivel nacional como internacional ... Puede tener implicaciones significativas para la estructura y la financiación de las instituciones de la ONU".

Christopher Galdieri, profesor adjunto del Colegio Saint Anselm, dijo a Xinhua que la retirada es "una convergencia" de "larga antipatía hacia la ONU en general en la derecha estadounidense" y "el punto de vista de Trump de que las relaciones internacionales deben ser transaccionales y beneficiar a EEUU".

"Esta es una acción más que tendrá el efecto a largo plazo de aislar a EEUU de sus aliados y otras naciones", dijo. "No creo que haya muchos en esta administración que se preocupen por las normas y las reglas".