Eduardo Doryan renunció a la presidencia ejecutiva del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) en medio de la crisis por el déficit presupuestario de la Caja Costarricense del Seguro Social, que él dirigió durante el gobierno del ex presidente Oscar Arias (2006-2010), anunció la presidenta Laura Chinchilla.

La salida de Doryan es el primer remezón de la crisis, que no sólo ha provocado fuertes críticas a la burocracia liberacionista por no prever la gravedad del déficit, sino que ha desatado una huelga de trabajadores que este jueves entra en su tercer día en hospitales, clínicas y otros centros de salud.

Chinchilla anunció que Doryan se separó voluntariamente del cargo "como un gsto de madurez" y pensando "en los intereses nacionales", y que se dedicará a rendir cuentas sobre su gestión en la CCSS.

 Él se va a rendir cuentas, como deber de cualquier funcionario", dijo Chinchilla en conferencia de prensa.

La renuncia de Doryan fue "celebrada" por los sindicatos del ICE, que han acusado al funcionario de llevar a esa empresa estatal una situación financiera grave, en especial a Radiográfica Costarricense "que está técnicamente quebrada", según dijo la Asociación Nacional de Técnicos en Telecomunicaciones (ANTTEC).

Para el movimiento sindical del ICE, la situación de esa institución, como la de la CCSS es resultado directo del nombramiento de políticos de oficio, a los que despectivamente denomina "pegabanderas" en cargos que requieren de conocimientos técnicos y experiencia gerencial.

Al respecto han pedido a la presidenta Chinchilla que también remueva al gerente general, Alejandro Soto, quien es "corresponsable" de las políticas de desmantelamiento de las empresas estatales, según dijeron.

Doryan ha ocupado diversos cargos de relevancia en las últimas cuatro administraciones liberacionistas. Además de presidente ejecutivo del ICE y de la CCSS, ha sido viceministro de Ciencia y Tecnología y ministro de Educación.