Palomino subrayó que 61 de los lesionados son miembros de la Fuerza Pública que resultaron afectados durante enfrentamientos con los manifestantes especialmente en el departamento de Boyacá (centro) en donde fueron atacados con piedras, palos y explosivos a los oficiales.

"En Boyacá esperamos que durante la noche de hoy o el día de mañana tengamos más fuerzas de apoyo en esta región para desbloquear las vías y garantizar la movilidad de los vehículos que se encuentran ahí esperando retomar su marcha", explicó.

Uno de los puntos de bloqueo en el Departamento de Boyacá es la vía que de Tunja conduce a Paipa a la altura del municipio de Ventaquemada en donde según Palomino, había delincuentes infiltrados entre los campesinos manifestantes.

"Gracias a la Fuerza Pública pero también a la participación ciudadana hemos podido identificar dentro de los manifestantes a personas portando pólvora, explosivos e incluso armas de fuego que han sido incautadas", aseveró.

Palomino no descartó que en las próximas horas resulten más civiles o uniformados afectados como resultado de enfrentamientos en este punto que no hayan sido contabilizados en el último monitoreo.

De igual manera recordó que en zonas rurales del Departamento de Cauca, también se han presentado disturbios especialmente en la vía Piendamó-Popayán, así como cierre total en la vía Calí-Ipiales en el departamento de Nariño.

El alto oficial dijo que a pesar de los disturbios en estos puntos, el balance del día es positivo ya que se garantizó la seguridad en el marco de 13 concentraciones y 16 marchas de las que hicieron parte más de 36 mil manifestantes en todo el país.

De acuerdo con Palomino, la Fuerza Pública pudo controlar las acciones violentas de algunos estudiantes de las universidades públicas en Bogotá, que se enfrentaron con explosivos a la Policía Antimotines en horas de la tarde.

"Las marchas estuvieron caracterizadas por el autocontrol de los participantes y por el acompañamiento de las unidades de policía, en la ciudad de Bogotá hubo algunas confrontaciones en las universidades distrital, pedagógica y nacional sin que afectaran de manera significativa a los colombianos", señaló.

En la capital colombiana miles de estudiantes marcharon junto a representantes de los sectores campesino, minero, camionero, comunidades indígenas y empleados del sector público confluyendo todos en la emblemática Plaza de Bolívar.

En la mañana sindicalistas del Hospital de Kennedy al sur de la ciudad, cerraron las puertas del centro médico provocando la indignación de los usuarios que amenazaron con bloquear las vías hasta ser atendidos. Después de unas horas se reabrieron las puertas del hospital.

Al respecto, el presidente Juan Manuel Santos se pronunció en su cuenta de Twitter pidiendo a la ciudadanía que denunciara cualquier anomalía en la prestación de los servicios médicos y pidió a los manifestantes no poner en riesgo la vida de los colombianos.

"Respetamos la protesta social como parte de la democracia, pero no permitiremos que servicios de salud sean interrumpidos en la jornada", expresó Santos en la red social.

Más tarde, la Defensoría del Pueblo denunció que en el departamento de Boyacá los manifestantes habían atacado un vehículo que transportaba personal de la entidad que adelantaba labores humanitarias.

Además reportó que en zona rural de Nariño los protestantes impidieron el paso de una ambulancia que movilizaba de emergencia a un menor hacia la ciudad de Pasto.

El vicepresidente colombiano Angelino Garzón también se pronunció este martes sobre las movilizaciones y dijo que es por la vía del diálogo y no con intentos violentos por debilitar la Fuerza Pública que se puede llegar a un acuerdo con el Gobierno Nacional.

"Como Vicepresidente de la República manifiesto públicamente que defenderé el diálogo con cualquier sector social que considere que los bloqueos, los hechos de violencia o los tropeles con la Policía no son el mejor camino para entenderse con el Gobierno Nacional", expresó.

Garzón añadió que la reciente manifestación de respaldo de la guerrilla de las FARC al paro nacional no contribuye en nada al proceso de paz que se adelanta en La Habana, Cuba.

"Dicha protesta puede terminar resultando contraproducente y logrando todo lo contrario. No podemos cometer el error de que en un momento determinado se vuelva más rentable suspender los diálogos de paz que agilizarlos o fortalecerlos", indicó.

En las últimas horas, el Ministerio de Minas anunció que este miércoles en la tarde una comisión de Gobierno se reunirá con voceros de la Confederación Colombiana de Mineros para estudiar las propuestas hechas por los mineros artesanales que también hacen parte del paro iniciado este lunes.