“Nuestra decisión, soberana e individual, de no escuchar el mensaje del señor Michel Temer en la Asamblea General, obedece a nuestra duda de que ante ciertas actitudes y actuaciones, se quiera aleccionar sobre prácticas democráticas” dice el comunicado oficial emitido por el Ministerio de Relaciones Exteriores costarricense, esta misma mañana.

El mensaje oficial continúa diciendo que “el Gobierno de Costa Rica ha seguido, rigurosamente, todas las formas diplomáticas y de respeto sobre proceso político en Brasil”.

“Por medio de nuestra Embajada en ese país hemos dado seguimiento a los acontecimientos, especialmente a ciertos actos de violencia ocurridos con posterioridad a la conclusión del proceso de "Impeachment".

Al Gobierno de Costa Rica “nos preocupa la situación en ese país, a cuyo pueblo apreciamos y con el que nos hemos sentido siempre cercanos”.

En estos términos se dio a conocer la “Declaración Oficial sobre decisión de no escuchar mensaje de Michel Temer en Naciones Unidas”.

Costa Rica agrega en lo que podría interpretarse como una disculpa con la comunidad de naciones de la ONU que “no es inusual que todos los Jefes de Estado o de Gobierno escuchen todos los discursos de sus homólogos y, en este caso particular, el embajador Mendoza, Representante de Costa Rica ante la ONU, permaneció en el escaño de nuestro país durante el mensaje”.

El presidente Solís abandonó junto a su esposa la Asamblea General en un claro gesto de protesta por el proceso de destitución de la expresidenta constitucional de Brasil, Dilma Rousseff, electa con 54 millones de votos y destituida con el voto de 42 legisladores a favor  y 36 en contra, el 30 de agosto pasado.

El comunicado oficial del gobierno costarricense concluye afirmando que “no nos corresponde referirnos a la motivación de otros países para presenciar o no ese mensaje”.