Juan Manue Cordero, defensor de los habitantes.
Juan Manue Cordero, defensor de los habitantes.

“La puerta que se ha abierto con la mediación de la Iglesia Católica es una oportunidad valiosa para demostrar que el país puede resolver sus diferencias a través de una mesa de diálogo”, expresó la institución en un comunicado.

La Defensoría manifestó preocupación por el atraso que el movimiento huelguístico ha provocado en la prestación de servicios esenciales, en centros hospitalarios, Cen Cinai, centros penitenciarios, en escuelas y colegios, entre otros.

Las situaciones más preocupantes se dan con las cirugías que no se han podido llevar a cabo en hospitales de la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS), así como la interrupción del curso lectivo, “pues ello genera un impacto en la calidad de vida de una población muy sensible en materia de derechos humanos”, puntualizó el organismo.

“Conciliar posiciones para lograr el bien común no es un signo de debilidad de una u otra parte sino más bien una muestra de madurez que contribuye a la paz social. Hoy, más que nunca, es necesario escucharnos y tomar decisiones que beneficien el desarrollo del país. Que no nos separen las diferencias, es hora de dar paso a las coincidencias de tal manera que el diálogo sea efectivo, responsable y con resultados”, expresó el titular de la Defensoría, Juan Manuel Cordero.