Por eso la Escuela de Ingeniería Industrial (EII) de la UCR organizó el martes 6 de octubre una charla sobre ciencia y tecnología que estuvo a cargo del Dr. Luis Rabelo  Mendizábal, quien ha sido asesor de la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio (NASA) y actualmente es profesor de la carrera de Ingeniería Industrial de la Universidad Central de la Florida, EEUU.

Las instalaciones del gimnasio deportivo del HHSJ acogieron esta y otras actividades programadas por los organizadores y desde las 9:00 a.m. las y los pequeños se fueron acomodaron uno a uno para, acompañados por algunas de sus maestras y personal del Hospicio, disfrutar de una mañana diferente.

“Es importante fomentar la tecnología en los niños para que se familiaricen y observen las diferentes cosas que pueden hacer en el futuro, hay que motivarlos. La enseñanza sobre tecnología es un complemento muy grande a la educación que tienen en las escuelas, especialmente si viene desde la universidad para mostrarles lo último en robótica, astronáutica y computación; para mí ha sido una experiencia muy gratificante. Las y los niños estuvieron muy receptivos, escucharon todas las ideas y las siguieron con atención; les hablé de la búsqueda de agua y su importancia para nuestro planeta, además de cuidar el ambiente y les mostré también las misiones de la NASA para buscar agua en Marte, en la Luna y en los asteroides”, comentó el Dr. Rabelo Mendizábal.

Aportes a la sociedad

El HHSJ tiene 127 años de estar ofreciendo ayuda a niñas y niños, desde recién nacidos hasta los 13 años a quienes la vida no les ha sonreído, pero con iniciativas como la que impulsa la UCR a través de la EII, estos pequeños pueden descubrir que existe un mundo de posibilidades que está a su alcance.

“Esta articulación con la UCR es muy importante para desarrollar destrezas en la población que tenemos albergada; tenemos niños con grandes habilidades cognitivas y lo que necesitan es tener espacio para desarrollarlas, por eso nos valemos de estas articulaciones para ofrecerles las oportunidades que tal vez nosotros no las tenemos fortalecidas. Tenemos chicos con mucho potencial por eso es importante este tipo de alianzas con la Universidad para que podamos abrir espacios como este e inclusive llevarlos a otros sitios para que reciban capacitaciones o realicen actividades”, indicó la Licda. Magaly Montero Jiménez, trabajadora social del Hospicio.

Estudiantes y docentes de la EII quienes participan cada año en la organización del Concurso de Robótica de Tecnologías Abiertas RobotiFest UCR, también aportaron sus conocimientos y habilidades para demostrar cuáles son algunas de las características más sobresalientes de la robótica.

Las y los universitarios les manifestaron a las y los niños del Hospicio que sus maestras y maestros son sus amigos más cercanos, quienes les ayudarán a alcanzar sus sueños y además les explicaron que la escuela es la base de su futuro y allí podrán ir conociendo lo que quieren llegar a ser más adelante en sus vidas.

Y por supuesto que la ciencia, la tecnología y la robótica son áreas que se abordan dentro de las ingenierías de la UCR, por lo que son una excelente opción de estudio; por ejemplo: para hacer más atractiva aún la actividad para los niños y niñas, al gimnasio del Hospicio se llevaron los robots NAO de la EII, los cuales pueden interactuar con las personas.

“Desarrollamos acá una actividad de cultura robótica para expandir los criterios, ideas y conceptos que existen alrededor de la robótica; las y los niños se han involucrado mucho, preguntan para qué sirven los robots, cómo funcionan y cómo pueden ellos llegar a trabajar con robots. La cultura robótica se centra en el bienestar de la sociedad en sectores como la salud, en un ambiente limpio, con calidad de vida para las personas y todo lo que podemos hacer bien desde la ciencia, la ingeniería y las ciencias sociales hacia las comunidades”, expresó el Dr. Eldon Caldwell Marín, director de la EII.

En la población infantil del HHSJ, que se ubica en Ipís de Guadalupe, podremos encontrar a las y los futuros científicos que harán crecer a Costa Rica; con esfuerzo, dedicación y la ayuda de la universidad pública, ellas y ellos tendrán las oportunidades necesarias para forjarse un gran futuro y vencer tanto las adversidades como los miedos que les atormentaron al comienzo de sus vidas.