Los abogados Jürgen Mossack y Ramón Fonseca, en el centro del escándalo.

Los dos abogados Jürgen Mossack y Ramón Fonseca, sospechosos de ayudar en la evasión fiscal y asociación de malhechores, pueden ser detenidos si tratan de entrar en territorio de la Unión Europea, señala el diario, que se ha asociado en este artículo con los grupos audiovisuales regionales NDR y WDR.

Contactado por la AFP, un portavoz de la fiscalía de Colonia confirmó "la existencia de dos órdenes de detención internacionales" emitidas "en el marco de la investigación en curso", sin especificar la identidad de las personas buscadas.

Los dos hombres, que tienen pasaporte panameño, se encontrarían actualmente en el país centroamericano, que no extradita a sus nacionales, señala el diario. Los investigadores esperan que Mossack, que tiene familia en Alemania, se entregue para negociar a cambio una pena reducida y escapar a un procesamiento paralelo en Estados Unidos.

Fonseca aludió indirectamente a los señalamientos.

"Sobre Alemania, vendimos sociedades a un banco alemán que las revendió a empresarios que las usaron para temas tributarios en los que NO tenemos nada que ver", escribió en su cuenta de Twitter. 

"Nos han incluido en mi opinión para continuar con el ataque de descrédito que la Unión Europea tiene contra Panamá", agregó.

Fonseca culpó además a "la mafia izquierdista internacional" de las acusaciones en su contra y cuestionó si "Alemania tiene derecho a hablar de Justicia cuando en los Tribunales de Nuremberg condenaron y ejecutaron a solo 14 nazis" pese a los millones de muertos durante la Segunda Guerra Mundial. 

El escándalo de los "Papeles de Panamá" estalló el 3 de abril de 2016 con la filtración de 11,5 millones de archivos digitales del bufete Mossack Fonseca, entre ellos documentos sensibles analizados por el consorcio de periodismo de investigación ICIJ que provocaron una onda de choque mundial, y que llevó a la dimisión del primer ministro islandés Sigmundur David Gunnlaugsson.

Según el análisis por varios medios de los denominados Panama Papers, estos permitieron sacar a la luz un vasto sistema de evasión fiscal mediante sociedades pantalla, en las que centenares de bancos ayudaron a sus clientes.

Al menos 150 investigaciones se han abierto en 79 países para controlar posibles evasiones fiscales o blanqueo de dinero, según el Centro estadounidense de Integridad Pública.

El bufete Mossack Fonseca anunció en 2018 el cese de sus actividades debido a los "daños irreparables" que sufrió su reputación. Panamá lucha por su parte para ser retirado de la lista negra de paraíso fiscal.