En medio del bullicio, los aplausos y la algarabía de sus seguidores, la candidata que obtuvo un holgado 46,7 por ciento (su rival de derecha, Evelyn Matthei, alcanzó el 25 por ciento) estrechó manos y escuchó las voces de los sectores populares.

Vestida de trajecito colorado, improvisó un discurso desde un escenario montado en un parque frente a la municipalidad. “Comenzamos esta última etapa con la satisfacción de haber ganado por 20 puntos a la rival –se oyeron chiflidos– y vamos a tener la mayoría en ambas cámaras para llevar adelante las reformas de salud, educación y una nueva Constitución.” La interrumpieron con un “se siente, se siente, Michelle presidente”. Y siguió. “Vamos a consolidar y ampliar la mayoría que hemos obtenido.”

Al bajar del escenario, esta cronista le preguntó a la líder socialista cuál era el balance de la elección del domingo, a sabiendas de que no le alcanzaron los votos para ganar en primera vuelta.

“Hemos ganado un amplio triunfo, más de 20 puntos sobre la segunda candidata, hemos ampliado fuertemente nuestra cantidad de diputados y senadores, así que estamos muy contentos. Vamos a tener los apoyos que necesitamos para hacer los cambios que Chile requiere”, dijo en medio de las muestras de cariño de los presentes, que le sacaban fotos y le hablaban con entusiasmo.

–Usted conversó con la presidenta argentina Cristina Fernández. ¿Cómo imagina que van a ser las relaciones entre ambos países?

–Anoche (por el domingo) me llamó la presidenta Cristina y además había una gran cantidad de diputados y senadores de tu país que estaban en el hotel San Francisco (comando de su campaña) junto a nosotros. Te puedo decir que espero ser electa el 15 de diciembre para seguir trabajando en las mejores relaciones con la hermana República Argentina.

Una señora que hacía ondear una bandera dijo, tras el paso de su candidata, que la vota porque es una mujer sencilla y comprometida con las causas sociales. “Está con los pobres. Mis hijas pudieron recibir el ajuar –entrega de pañales y cunas–, como parte de las ayudas que ha dado su gobierno”, dijo el ama de casa Elizabeth Necuhual, de 53 años.

El diputado reelecto por el Partido por la Democracia (PPD, que forma parte de la Nueva Mayoría) y analista, Pepe Auth, dio cuenta de su visión ante Página/12 sobre el desempeño electoral de su coalición de centroizquierda frente a la alianza de derecha (UDI-Renovación Nacional). “Es un resultado positivo, una distancia sideral entre Bachelet y Matthei. Si hubiéramos estado en Argentina habríamos sido electos en primera vuelta con esa diferencia entre el primero y el segundo. Desde el 2000 que nadie gana en primera vuelta. Lagos, Bachelet, Piñera... y en ningún caso se lo consideró dramático. Existen dos factores a tener en cuenta: uno, que parte de nuestro electorado se quedó en su casa confiado en que íbamos a ganar en primera vuelta. Y el otro, que los candidatos como Marco Enríquez- Ominami (Pro) y Alfredo Sfeir (Ecologista) hicieron campañas inteligentes, y forman parte de nuestro universo electoral.”

–Así como el votante de MEO y de Sfeir podría votarlos a ustedes, ¿no es lógico que el electorado de Franco Parisi apoye a Matthei?

–En el 2005, Bachelet y Piñera pasaron a segunda vuelta por una diferencia similar. Lo distinto es que en la misma noche electoral, Joaquín Lavín (de la UDI) se cuadró con Piñera (de Renovación Nacional). En cambio, Matthei no recibió apoyos el domingo y el único posible era el de Parisi, con el que ella rompió lazos. A todos los demás los veo en nuestro mundo. Matthei genera un rechazo mayoritario. Yo lo pronostiqué, ahora ellos festejan por el 25 por ciento, pero hace seis meses me dijeron que estaba loco.

Hay algunos expertos que señalan que Bachelet generó desconfianza en una parte del electorado que en otro momento la hubiera elegido. Auth lo descartó. “Ese no es el punto. De ser así, la derecha habría recibido más votos.”

Para poder llevar adelante las reformas tributaria, educativa y constitucional, la coalición que lidera Bachelet necesita de una mayoría en ambas cámaras. La Nueva Mayoría obtuvo 68 bancas en diputados y sumaría tres de independientes más afines a su proyecto; en la Cámara alta contaría con 21 votos. Una reforma como la de educación requiere de una mayoría de 69 diputados y 22 senadores, con lo que no habría sobresaltos. Pero para cambiar la Constitución, el próximo gobierno (eventual) de la Nueva Mayoría precisará de dos tercios del Congreso (80 diputados y 25 senadores).

Auth señaló que buscarán acuerdos con Renovación Nacional. “Hay algunas reformas para las que el apoyo de los independientes será suficiente. Otras que nos obligarán a negociar con los parlamentarios de RN, que, además, se han mostrado favorables para un cambio del sistema electoral binominal.”

A la hora de hablar de estrategias y en medio de un clima de campaña ininterrumpido, el analista de Nueva Mayoría dijo que buscarán reafirmar que existe una disyuntiva entre una candidata que quiere realizar cambios importantes y otra que quiere la continuidad. Dejó un lugar para la autocrítica al señalar que, de aquí en más, Bachelet debiera mostrarse con los nuevos dirigentes, como Camila Vallejo, icono del movimiento estudiantil que ganó una banca en diputados. “Hay que recoger la señal de que debemos buscar nuevos rostros que acompañen a la candidata. Haríamos mal en poner delante a los dirigentes veteranos.”

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