El ataque a las familias térraba que mantenían un bloqueo en el colegio de su comunidad como medida para que el gobierno atendiera sus viejos reclamos, a manos de sus vecinos no indígenas, generó una cadena de repudio y solidaridad en distintos sectores.

En una carta de la UNED a la presidenta Laura Chinchilla, más de 200 estudiantes, docentes y funcionarios repudiaron “los actos de violencia física contra líderes y padres de familia del pueblo indígena de Térraba”.

“Luego de meses y años de espera de atención a su pliego de reclamos, padres de familia y líderes indígenas del pueblo Brorán de Térraba, tomaron desde hace 7 días las instalaciones del colegio de Térraba en demanda de que sean atendidos sus reclamos sobre los derechos educativos”, el punto central de esta exigencia, continúa el documento “es que se cumpla con los derechos indígenas, nombrando dentro del Colegio a las autoridades y docentes de conformidad a la normativa internacional en derechos indígenas ratificados por nuestro país” dice la UNED.

Y responsabilizan al ministro Garnier porque fue “la ausencia de un diálogo oportuno y adecuado” lo que precipitó que el lunes ocurrieran los “hechos lamentables de violencia física contra las familias y líderes” “derramándose sangre indígena ante la complacencia de la policía que no hizo nada. El saldo es de 18 heridos”.

La Iglesia Luterana Costarricense (ILCO) consideró que la agresión a las familias térraba se produjo en el contexto de manipulación de la comunidad por sectores interesados en que se construya dentro de la Reserva de los Teribes, el mega Proyecto Hidroeléctrico del Diquís.

En el contexto del Proyecto Hidroeléctrico del Diquis “estamos convencidos -como lo señaló el relator de Naciones Unidas para los Derechos de los Pueblos Indígenas- que la comunidad indígena ha sido manipulada por los intereses estatales, y en tal sentido el Programa Indígena -Área Jurídica- de nuestra iglesia apoya los esfuerzos que miembros de la comunidad indígena, organizados en la "Comisión de los 12", llevan a cabo para el desarrollo de procesos internos de reflexión sobre las consecuencias de este mega proyecto en sus territorios”.

“Es justamente dentro de ese contexto, que entendemos se han desenvuelto los repudiables acontecimientos” de este lunes cuando “un grupo de personas no indígenas agredieron a los miembros de la comunidad indígena” porque, sostiene la ILCO, “creen tener derechos” por encima de los que “históricamente tienen los pueblos indígenas”, señala la misiva firmada por el Obispo luterano Melvin Jiménez.

Los hechos violentos del lunes contra los broran/teribes, así como los ocurridos contra el pueblo bribri de Kékoldi, en 2011, ponen en evidencia la ausencia de una política indígena del gobierno para atender a los pueblos originarios costarricenses con los que el Estado tiene una deuda histórica.

De respetarse los procesos de consulta establecidos por leyes nacionales e internacionales sobre los derechos humanos de los pueblos originarios y de los procesos que deberían de darse en torno a sus reclamos se estará dando un paso fundamental para la consolidación de los derechos de los pueblos indígenas del país, y probablemente de Latinoamérica.

La Cruz Roja solidaria

El Sindicato de Trabajadores de la Cruz Roja Costarricense SINTRACRUZ manifiesta su solidaridad con las legítimas luchas que están llevando a cabo las comunidades indígenas de Térraba por los derechos laborales indígenas de educadores, sus territorios, su lengua, su autonomía. Solicitamos se respete el derecho a la educación multicultural y se nombre profesores indígenas y condenamos las manifestaciones de prepotencia y de ignorancia del asesor Juan Carlos Muñoz asesor del Ministerio de Educación.

Hacemos un llamado a todas las organizaciones del magisterio para que se pronuncien por la defensa por los derechos indígenas, de sus territorios, de su cultura, consecuentemente por el derecho para que reciban una educación multicultural con profesores indígenas, dice el comunicado firmado por Freddy Gamboa Hernández, secretario general de SITRACRUZ y que fue distribuido por SURCOS

FEUNA se movilizó

La Federación de Estudiantes de la Universidad Nacional (FEUNA) informó que en solidaridad con el pueblo Térraba, un numeroso grupo de estudiantes viajó el mismo lunes al territorio indígena para llevar alimentos y respaldar la lucha pacífica de los indígenas y se envió una carta al ministro de Educación en la que señalan que “como estudiantes solicitamos a las entidades correspondientes con el mayor respeto pero también con un sentimiento de total solidaridad y mucha preocupación, que se llegue a un acuerdo con la comunidad indígena de Térraba, que se acepten sus peticiones a la mayor brevedad y que se cumplan de una vez por todas sus derechos como pueblos originarios”. El comunicado de la FEUNA fue distribuido por SURCOS.

Estudiantes UCR se trasladaron

La Asociación de Estudiantes de Filosofía de la Universidad de Costa Rica, informó que un numeroso grupo de estudiantes de la Universidad de Costa Rica se trasladó al territorio Térraba el mismo lunes, con víveres y otras formas de apoyo.

Ambientalistas de Miramar

En una carta a la presidenta Chinchilla, con copia a los ministros de Gobernación y Seguridad y de Educación y a la Defensoría de los Habitantes, urgieron a las autoridades a “utilizar todos los mecanismos administrativos, legales y políticos para defender sus derechos (de los Tërraba) porque tratan de evitar el etnocidio a toda costa”.

“Una gota de sangre de un hermano Térraba es una afrenta para su gobierno, que al igual que quienes le han precedido, no han tenido la visión ni capacidad para establecer una política en materia de educación intercultural que incluya a los indígenas, pescadores, afrodescendientes, entre otros”.

Atender los reclamos de los indígenas de Térraba “sería lo menos que un gobierno costarricense no indígena puede hacer en este momento para reivindicar los derechos de estos sobrevivientes de un genocidio que data del siglo XVI y que parece continuar hasta nuestros días.

“Los ojos del mundo están pendientes de Costa Rica, evítennos otra deshonra más” dice el comunicado firmado por Sonia Torres Arguedas, Comité Ambiental de Miramar.