“La Universidad cree y quiere la convención Colectiva. Los derechos adquiridos de las y los trabajadores de la Universidad no están en peligro” aseguró el rector Jensen, y puntualizó que esas condiciones se mantendrán tanto en la negociación de la prórroga de la Convención Colectiva vigente hasta el 2 de marzo próximo, como en las negociaciones de la futura convención.

El rector fue enfático al manifestar que las autoridades han insistido en que se garantiza el respeto de derechos como las vacaciones, la cesantía, la anualidad, el zonaje, entre muchos otros.

“Bajo ninguna circunstancia los derechos se verán afectados. De no llegarse a un acuerdo en este momento, la Administración garantiza la vigencia de los derechos de las y los trabajadores” durante la prórroga afirmó Jensen.

“Creemos en la negociación y en llegar a los mejores acuerdos que beneficien a las y los trabajadores de nuestra Universidad”. Y agregó que la Administración hace los mejores esfuerzos para llegar a un acuerdo con el SINDEU, que beneficie a toda la comunidad universitaria.

(Enlace a video: https://www.youtube.com/watch?time_continue=1&v=pBy5S6z2wiQ)

En el proceso de la nueva Convención. Las autoridades de la Universidad presentaron la denuncia de la Convención Colectiva ante el Ministerio de Trabajo, el 15 de noviembre de 2016, ante la inminente caducidad de la actual que vence el 2 de marzo próximo. En esa ocasión también presentaron el texto sustitutivo de la misma que será revisado a la luz de lo que estipula el Código de Trabajo de Costa Rica.

Los temas considerados como más delicados de la negociación, son los Artículos 6, sobre ajuste salarial y 13, sobre las anualidades.

El Artículo 6 del texto sustitutivo propone que el ajuste salarial por costo de vida se pague por semestre vencido tal como ocurre con el resto de trabajadores y trabajadoras del país, y no por semestre anticipado como reza la convención colectiva vigente, que era propio de una realidad económica de los años 90 del siglo pasado, con altos niveles de inflación.

De acuerdo con un estudio comparativo realizado por el Instituto de Investigaciones en Ciencias Económicas (IICE/UCR), mientras los incrementos salariales fueron de 6.8% en 2013, 5.3% en 2014, 5% en 2015 y 3% en 2016, para un incremento salarial acumulado a la base de un 19.93%, en el mismo período la inflación acumulada fue de un 8.32%.

Sin embargo, para solventar la inflación que pudiera acumularse cada mes entre enero y junio de cada año, se generó una fórmula que incorpora la inflación acumulada al finalizar el semestre, más un porcentaje adicional de reconocimiento por la inflación arrastrada durante los primeros meses del año.

Entretanto, en el Artículo 13, que regula la anualidad, a diferencia de lo que reza la convención colectiva vigente, de un 3% anual para todo el personal, el texto sustitutivo establece una anualidad escalonada.

Lo anterior está sustentado en los resultados de dos estudios comparativos de salarios con otras instituciones públicas realizados por el Instituto de Investigaciones en Ciencias Económicas (IICE) de la Institución, en 2012 y en 2015, que mostraron que los salarios de contratación de la UCR son poco competitivos al principio porque se ubican alrededor del percentil 50, pero que, a partir del año cinco, en su gran mayoría, pasan a ser muy competitivos al punto de que son los mejores salarios que se pagan en el sector público, dándose diferencias enormes a partir del año 10.

Para el pago de anualidades, también se creó una nueva fórmula con mejores incentivos en los primeros años y luego una anualidad escalonada conforme a la cantidad de años de servicio en la Universidad.

Según lo explicó el Vicerrector de Administración, Carlos Araya Leandro, “estas modificaciones no violentan en ningún sentido los derechos adquiridos de las personas trabajadoras de la Institución” y ponen en una relación adecuada, basada en dos estudios comparativos de salarios, los beneficios salariales de los funcionarios universitarios.

(La Convención Colectiva de Trabajo vigente).