Esta mañana me asombró escuchar encendidas críticas contra Salazar en un programa radial porque, según decía, la señora presidenta de Recope había dicho que se estaba considerando pagar una indemnización a la empresa china. Eso no es cierto y lo digo porque me revientan las manipulaciones periodísticas.

Tengo 40 años de ejercer el periodismo y siempre he odiado la práctica de algunos colegas de plantear preguntas para inducir a los funcionarios a decir cosas que después son tergiversadas y usadas para hacer escándalo.

A la presidenta de Recope le preguntaron algunos periodistas si existía la posibilidad de que la empresa china (CNPCI) planteara una demanda a Costa Rica.

La presidenta ejecutiva y el abogado de Recope fueron claros en afirmar que la intención era buscar una disolución amistosa de la empresa, pero que no se podía descartar la posibilidad de que la CNPCI intentara buscar una indemnización. Eso es muy diferente a decir que Recope está considerando pagar a los chinos.

Incluso, el abogado explicó que el contrato contiene cláusulas que prevén las posibles causales para el retiro de una de las partes, sin que eso genere obligaciones de indemnización a la otra, y que ellos están convencidos de que el retiro de Recope de Soresco, está dentro de esas previsiones contractuales.

Dijeron los funcionarios de Recope, también, que si no es posible una resolución amistosa de la situación, la empresa daría la batalla en cualquier instancia arbitral a la que hubiera que acudir.

Me pregunto cuántos escándalos, cuántos linchamientos y lapidaciones se han originado en esta detestable práctica de tergiversación. Extraña que las autoridades no hayan reaccionado.