La denominada "ley de derecho al tiempo" extiende el plazo de prescripción penal de casos de abuso sexual de menores de 10 a 25 años a partir de que la víctima cumple la mayoría de edad.

"Al fortalecer la protección de las personas menores de edad, esta ley posibilita el acceso oportuno a la justicia y a la reparación del daño", expresó el mandatario al ratificar la reforma al Código Procesal Penal.

La reforma fue impulsada por dos hombres que denunciaron a un sacerdote católico de haberlos sometido a abusos sexuales cuando servían como monaguillos.

"Porque las víctimas de abuso sexual merecen tiempo para sanar, para limpiar su alma y su mente. Que cuando encuentren la valentía en su corazón para denunciar, también encuentren las herramientas que les brinden justicia", publicó en Twitter Anthony Venegas, uno de los impulsores del proyecto de ley.

Venegas y Michael Rodríguez promovieron la reforma después de denunciar abusos sexuales a manos del sacerdote católico Mauricio Víquez, quien recientemente fue inhabilitado por el Vaticano tras acumular al menos nueve acusaciones en su contra.

El religioso salió de Costa Rica en enero pasado y actualmente enfrenta una orden de captura internacional de la Interpol.

Víquez dejó Costa Rica tras una denuncia que no ha prescrito, ya que la supuesta víctima no ha cumplido los 28 años de edad y por lo tanto aún se encontraba dentro de los 10 años de plazo para presentarse ante la justicia.