Desfile del orgullo gay de Sao Paulo es uno de los más grandes del mundo

La colorida fiesta en la ciudad más poblada de Brasil, con camiones de sonido y grupos musicales, fue ganando popularidad desde su primera edición en 1997 hasta llegar a ser una de las mayores paradas gais del mundo. 

Este año se celebrará bajo el tema "50 años de Stonewall", en homenaje a las protestas por una redada de un bar Estados Unidos en 1969, marco de la lucha por los derechos da la comunicad LGBT. 

"Quien consiguió sus derechos no los va a abandonar, va a ser una buena pelea y este año estaremos presentes en el desfile para mostrar eso, que estamos en la calle, es una manera de responder a las amenazas", dijo Cláudia Regina, presidenta de la Asociación de la Parada de Orgullo LGBT de Sao Paulo (APOLGBT SP).

"Es un rescate de la historia, un rescate de la lucha, porque por más que hayamos conseguimos algunas conquistas, estas están amenazadas en el actual contexto", agregó, en una entrevista telefónica con la AFP.

Para Regina, la retórica de Bolsonaro alienta la intolerancia en el país con más crímenes homofóbicos del mundo. 

"Nos parece que esa expresión [conservadora] estaba reprimida porque las personas entendían que estaban equivocadas [al ser homofóbicas], pero [Bolsonaro] estimula y empodera a esas personas que practican la intolerancia", afirmó.

A pesar de esas tensiones, la portavoz de APOLGBT SP cree que la 23a edición de la marcha transcurrirá sin altercados. "Aparecemos e incomodamos, pero es difícil que haya una respuesta negativa. Nadie va a aceptar ser agredido en el medio del desfile", asegura.

El acto se producirá en plena polémica entre Bolsonaro y la Corte Suprema, que la semana pasada votó la penalización de la homofobia, equiparándola al crimen racista, ante los retrasos del Congreso para legislar al respecto.

Bolsonaro criticó la decisión del Supremo Tribunal Federal (STF), afirmando que cometió un "completo equívoco" porque "entró en el ámbito del Legislativo".

El exmilitar se dijo además favorable a la designación de un juez de confesión pentecostal en el máximo tribunal del país, lo cual, a su forma de ver, hubiera permitido suspender la sesión del STF.

El jueves, Bolsonaro participó en la mayor concentración de evangélicos de Brasil, la Marcha para Jesús en Sao Paulo, donde agradeció el apoyo de esta comunidad para "cambiar" el país y prometió que su gobierno resolverá los "problemas" morales y económicos de la población.