Villalta dijo que el proyecto, propone cerrar todos los portillos legales que permiten regalar la riqueza atunera de Costa Rica a embarcaciones extranjeras, que no pagan ni un cinco al pueblo costarricense por las grandes cantidades de atún extraídas todos los años de nuestros mares o pagan montos ridículos lejos del valor real.

El legislador del F.A señaló tres objetivos que permitirán promover su aprovechamiento sostenible en beneficio del pueblo costarricense, mediante la reforma a la Ley de Pesca y Acuicultura.: poner freno urgente al regalo de la riqueza atunera costarricense, apoyo inmediato a la flota pesquera nacional y la protección del Domo Térmico de Costa Rica.

Según datos oficiales de la Comisión Internacional de Atún Tropical (CIAT), entre 2008 y 2011, Costa Rica percibió por el pago de cánones de licencias de atún un ingreso promedio de $37 (¢18.648) por tonelada de atún extraído. Si esa tonelada es vendida como producto fresco puede valer entre $6.000 y $10.000 (entre ¢3.024.000 y ¢5.040.000).

En el mercado internacional, cada tonelada de atún enlatado tiene un precio de $2.800 (¢1.411.200).

Villalta señaló que para reformular la protección del recursos marino costarricense primero hay que eliminar el perverso mecanismo que en la actualidad permite el otorgamiento de licencias gratuitas a grandes embarcaciones extranjeras”.

Además, agregó que se deben reformular los criterios de la Ley de Pesca y Acuicultura para determinar el monto de los cánones que pagan las embarcaciones extranjeras por licencias de pesca de atún, señaló Villalta.

La propuesta también busca dar un importante impulso a una flota pesquera nacional “que pueda aprovechar de manera sostenible los valiosos recursos atuneros de nuestro país, generando empleo digno en las comunidades costeras” dijo el legislador.

“Con la creación y el desarrollo de una flota pesquera nacional, aprovecharemos esta riqueza de forma sostenible, a través de cooperativas u otras formas organización asociativa de economía social que generen significativas fuentes de trabajo para la población empobrecida de nuestras costas”.

Domo Térmico

Villalta enfatizó sobre el “imperativo de fortalecer la protección del Domo Térmico como un área marina de manejo especial” que tiene que considerarse una prioridad nacional.

Adelantó que para garantizar esta mayor protección hay que trabajar en un plan de ordenamiento y manejo sostenible de los recursos pesqueros “esa descomunal e inigualable riqueza natural ubicada en el Domo Térmico, asegurando su preservación para beneficio de las futuras generaciones y dándole prioridad en el acceso a la flota pesquera nacional” concluyó el legislador.