En la misiva que sustituyó al encuentro del presidente Luis Guillermo Solís con una delegación de las cien familias desalojadas de finca Chánguina, hace 17 días, el Mandatario condicionó una reunión a la presentación de un documento en el que los campesinos formulen “una ruta de trabajo por parte de las familias de finca Chánguena, con un enfoque integral, apegado a la legalidad y con una visión de largo plazo para resolver el problema global de tenencia de la tierra”.

Los campesinos, que se habían ubicado frente a la casa de habitación de Solís para pedir la reanudación de las negociaciones que la semana pasada, abandono el ministro de la Presidencia, Sergio Alfaro, regresaron a sus hogares con la carta bajo el brazo este mismo jueves a avanzadas horas de la noche.

Según la misiva de Solís, se condiciona la reunión prevista para el próximo miércoles, a la recepción de este documento que debe ser entregado antes del mediodía del lunes y señala como nuevos interlocutores del gobierno a la Viceministra de Presidencia Ana Zúñiga y a su equipo de asesores.

De acá en más están avisados de que, si las familias de finca Chánguina quieren retornar a la mesa de negociación tendrán que dar una verdadera solución con “visión de largo plazo para resolver el problema global de la tenencia de la tierra” que la gran maquinaria de gobierno no ha podido resolver y aún peor, ha postergado más de 40 años, la respuesta de las instituciones del Estado a cargo de esta materia.

Las familias regresaron a sus hogares en la Finca Chánguina el fin de semana anterior, luego de que el ministro Alfaro, abandonara la mesa de negociaciones, después de 17 días de estar a la intemperie.

Ahora también denuncian que hay nuevas órdenes de desahucio administrativo en Finca 7 y otras fincas, que ya están en marcha.

La nueva orden de desahucio administrativo que fue acogida y girada por la Viceministra de Seguridad Pública, María Fullmen Salazar, contra los campesinos del cuadrante de Finca Siete, inscrito a nombre de la empresa Palma Tica S.A., en fase de ejecución y ha puesto a los campesinos de esta y otras fincas en estado de alerta.