"Se puede decir que hay suficiente crisis económica y suficiente pobreza, exclusión y violencia en el mundo como para que mucha gente migre durante muchos años", dijo Solís, y por ello serán necesarias acciones coordinadas de parte de la comunidad internacional.

Cuando se considera la urgencia de hallar soluciones, la falta de alternativas de corto plazo y el problema adicional de la violencia ligada al tráfico de personas "uno encuentra que tiene un problema monstruo enfrente", alertó el mandatario en entrevista con la AFP.

Solís había afirmado el martes ante la Asamblea General de la ONU que el año 2016 termina con "pocos avances" en la búsqueda de una solución al drama de los migrantes, siendo que su propio país está bajo presión por haberse convertido en territorio de paso.

Cifras oficiales indican que desde abril de este año ya pasaron por Costa Rica casi 10.000 migrantes en dirección al Norte, aunque se estima que actualmente permanecen registrados en el territorio del país unas 4.500 personas.

- Fenómeno global -

En la opinión de Solís, sin embargo, el problema "no es de personas que van de América Latina al Norte, o de África a Europa. Creo que todos estamos en viviendo el mismo fenómeno de movimientos simultáneos desde lugares de menos desarrollo a lugares de más desarrollo".

La complejidad del fenómeno de las migraciones, los mecanismos de administración de los flujos migratorios y de refugiados y el carácter global de los fenómenos hacen que "estemos terminando el año con muy pocos avances" en la marcha hacia una solución.

Pero como las causas que generan el desplazamiento de personas siguen sin completamente atendidas, no hay soluciones de corto plazo para el problema.

Para Solís, en el caso actual de Europa los números "son muy grandes y se acumulan", ya que el conflicto sirio "no tiene solución de corto plazo, y menos solución de corto plazo tienen los problemas de África".

En el caso de Costa Rica, dijo el mandatario, el país recibe entre 100 y 200 migrantes al día, "un volumen que, proporcionalmente, son tantos quizá como están recibiendo otros países, por el tamaño de nuestro país".

En este caso, en Costa Rica las herramientas fundamentales para atender a migrantes son organizaciones de "primera respuesta", como la Cruz Roja y nuestra Comisión Nacional de Emergencias.

"Pero éstas ya no son emergencias, esta ya es una realidad permanente. Entonces necesitamos expertos", insistió.

En agosto de este año había unos 2.500 inmigrantes varados en territorio de Costa Rica, aunque desde entonces el número ya casi se duplicó. En su mayoría se trata de haitianos y de cubanos, todos en busca de llegar a Estados Unidos.

Hay también personas provenientes de Congo, Senegal, Ghana, Costa de Marfil, Togo, Nepal, Bangladesh, Somalia, Afganistán e Irak, de acuerdo con la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).

El jefe de la misión de la OIM en Costa Rica, Roeland de Wilde, había dicho a AFP en agosto que Costa Rica estaba "sobrepasada" por el volumen de migrantes en marcha hacia el Norte.