“Se anula por inconstitucional la jurisprudencia del Tribunal Supremo de Elecciones… en la cual se afirma que la interpretación apropiada de los artículos 2, 52 (incisos ñ y o) y el 148 del Código Electoral impone reconocer la inexistencia de una obligación para los partidos políticos de aplicar la regla de la paridad en los encabezamientos, es decir, la paridad horizontal, que busca lograr la igualdad a lo largo de todas las nóminas de candidatos de elección popular”, señala la sentencia de la Sala.

La paridad horizontal implica que los partidos políticos deben encabezar la listas de candidatos a puestos de elección popular con hombres y mujeres en forma intercalada, dando así mayores oportunidades a las mujeres para ser electas en dichos puestos.

La sentencia no tiene aplicación inmediata pues respeta los derechos adquiridos de buena fe y las nóminas ya aprobadas por los partidos políticos para las elecciones municipales de 2016, pero en el futuro los criterios definidos por la Sala Constitucional serán de acatamiento obligatorio.

Según un comunicado de prensa del Poder Judicial, los magistrados constitucionales apoyaron su posición en los convenios internacionales de derechos humanos suscritos por el país en relación con los derechos políticos de las mujeres y la equidad de géneros.

La posición fue apoyada por cinco de los siete integrantes de la Sala IV, ya que el presidente Gilbert Armijo y el magistrado Paul Rueda, quienes consideraron que es al TSE al que corresponde la responsabilidad exclusiva de interpretar y aplicar la normativa electoral.