Imagen Anmistía Internacional. Página 12.

“Billones de personas no tienen una opción real que no sea acceder al espacio público en los términos dictados por Facebook y Google”, subrayó Kumi Naidoo, Secretario General de Amnistía. La ONG alertó sobre la situación en un informe de 60 páginas titulado “Gigantes de vigilancia” y reclamó leyes que permitan a los usuarios evitar el seguimiento por parte de anunciantes y terceros.

La organización instó a Facebook y Google a corregir cualquier abuso de derechos humanos y cambiar sus modelos de negocio. "Google y Facebook destruyeron nuestra privacidad con el tiempo. Ahora estamos atrapados", insistió Naidoo. Google controla hoy el 90 por ciento de las búsquedas en todo el mundo, mientras que un tercio del mundo usa algún tipo de servicio de Facebook todos los días.

Para el secretario de la ONG las opciones son escasas: "O debemos someternos a esta maquinaria de vigilancia generalizada, donde nuestros datos son fácilmente armados para manipularnos e influir en nosotros, o renunciar a los beneficios del mundo digital. Esto nunca puede ser una opción legítima".

El informe llega justo cuando ambas empresas están en el centro de la polémica por su política de seguridad. Facebook está bajo investigación por el escándalo de Cambridge Analitics por presuntamente violar la privacidad de los usuarios y utilizar los datos de la red social para manipular las elecciones. Google por su parte enfrenta consultas sobre sus políticas de recopilación de datos y enfrenta su propio escándalo por la recopilación de millones de datos médicos a partir de la fusión con una empresa médica católica.

“Las compañías han hecho que las personas dependan de sus servicios y ahora monitorean cada mensaje y consulta de búsqueda”, advirtió Naidoo. Según Amnistía, parte del problema es que las empresas tecnológicas crecieron demasiado. "El dominio de las plataformas de las compañías significa que ahora es efectivamente imposible interactuar con Internet sin 'consentir' su modelo de negocio basado en la vigilancia", dice el informe. 

La respuesta de Facebook

La compañía de Mark Zuckerberg negó todas las acusaciones, principalmente aquella que indica que el modelo está “basado en la vigilancia” e insistió en que los usuarios se adhieren de forma voluntaria a su aplicación.

“La elección de una persona de usar los servicios de Facebook, y la forma en que recopilamos, recibimos o usamos datos, todos claramente revelados y reconocidos por los usuarios, no pueden compararse significativamente con la vigilancia gubernamental involuntaria (y a menudo ilegal) descrita en el derecho internacional de los derechos humanos”, dijo Facebook en una carta de respuesta de 5 páginas a Amnistía Internacional.

Google, por su parte también cuestionó los hallazgos de Amnistía, pero no proporcionó una respuesta oficial al informe. Amnistía agregó que la compañía proporcionó información y documentos disponibles al público.