Además, la Klementinum es objeto de algunos datos curiosos, como que durante años formó parte del tercer colegio jesuita más grande del mundo, o que es mencionada en una novela de Jorge Luis Borges.

Entre los 20.000 libros que alberga el salón barroco de la Klementinum, una gran parte son de teología y proceden del extranjero. Los que tienen marcas blancas o rojas llevan allí desde la época de los jesuitas.

En enero de 2006, las autoridades de Praga decidieron vender los edificios, para lo que se propuso un concurso de arquitectura para diseñar el nuevo lugar que albergaría los 20.000 libros de la biblioteca. Finalmente ganó Jan Kaplický, pero debido a algunos problemas en el proyecto, de momento la gran librería sigue donde ha estado desde 1722.

La biblioteca Klementinum forma parte de un complejo que incluye también un observatorio astronómico, y el edificio lo fundaron los jesuítas en 1556 tras su llegada a Bohemia, aunque tardó casi dos siglos en convertirse en biblioteca.

La arquitectura exterior no tiene mucho que ver con el interior barroco que hace de la gran librería una de las más impresionantes del mundo.