El elevado déficit coloca a Costa Rica entre los países de América Latina con peor situación fiscal, muy cerca de Honduras que  afronta un déficit de 6% tras la crisis generada por el golpe de Estado de 2009.

Ayales dijo que los ingresos del gobierno se incrementaron un 9% gracias a una mejor recaudación del impuesto sobre las utilidades, pero que esto no fue suficiente porque los gastos se incrementaron  un 14%, lo que originó el incremento del déficit.   En general, la carga impositiva del país representó un 13,3% del valor de la producción del año, según el ministro.   Costa Rica viene arrastrado una delicada situación fiscal desde el inicio de la administración Chinchilla. En 2012, el déficit fiscal cerro en 4,4% del PIB, un 1% menos de lo proyectado gracias a una serie de medidas de restricción del gasto adopadas por el gobierno.   Sin embargo, como era de esperar en un año electoral, en 2013 las autoridades no lograron mantener el gasto bajo control.   A principios de 2012, la presidenta Laura Chinchilla presentó al Congreso, con apoyo del ex candidato presidencial del PAC, Ottón Solís, un proyecto de ley que incrementaba impuestos y creaba otros, con lo cual pretendía reducir aproximadamente a la mitad el déficit.   Sin embargo, la propuesta recibió un fuerte rechazo por parte de diferentes sectores. Sindicatos, cámaras empresariales y partidos políticos coincidieron en cerrarle el paso a la iniciativa, que terminó de morir en la Sala IV.   Uno de los principales retos de los actuales candidatos a la Presidencia, tema que ha ocupado el centro de varios debates en los medios de comunicación, es la forma de cerrar el déficit fiscal y evitar mayores desequilibrios a la economía.