La Universidad de Costa Rica se preparó para recibir en este 2015, un mayor número de estudiantes que en años anteriores. (Foto: A.Kenjekeeva/ODI)

De estos, el 66% son exclusivos para centros educativos que no logran colocar una cantidad significativa de sus egresados en las aulas de la UCR. Estas instituciones entran al sistema de admisión diferida que reservó 412 cupos para colegios con una aprobación menor al 12% de quienes realizaron el proceso. Los restantes 209 ingresarán por medio de la admisión regular.

“Este año ingresarán estudiantes provenientes de familias o de sitios donde tal vez nunca un solo joven ingresó a nuestra universidad. Esto hará que en su entorno familiar y comunitario comprendan que entrar a la UCR, es posible”. El aumento de los cupos tiene una importancia fundamental en nuestro propósito de ayudar en la lucha contra la desigualdad y los círculos de pobreza”, afirmó el vicerrector.

Para la asignación de los nuevos cupos la Vicerrectoría de Docencia tomó en cuenta tres criterios: Las carreras con mayor demanda histórica. La permanencia estudiantil en las distintas carreras. La capacidad de la infraestructura actual para recibir nuevos estudiantes.

“Algunas carreras con alta demanda y permanencia no tienen la infraestructura necesaria para un aumento significativo en los cupos de primer ingreso”, indicó Herrera, no obstante, agregó, en todas las carreras y recintos de la institución se crearon nuevos cupos de ingreso. 

 “Se han tomado todas las previsiones posibles. Este es un trabajo que se ha hecho en conjunto con la Vicerrectoría de Vida Estudiantil y, en el caso de la Oficina de Becas y Atención Socioeconómica, ya se sabe que habría una mayor necesidad de incrementar la inversión en ayudas socioeconómicas para atender a quienes ingresan por el sistema de admisión diferida. Es casi seguro que aumentará la población que necesite beca 11”, aseguró Herrera.

Otros retos logísticos, como asegurar suficientes docentes para minimizar la demanda que el incremento de alumnos podría provocar, el transporte, la alimentación y las residencias para estudiantes, han sido tomados en cuenta por la Vicerrectoría de Docencia y la Vicerrectoría de Vida Estudiantil. Esta última se comprometió a que los nuevos universitarios puedan obtener estos servicios al ingresar a clases.