Y en el seno del Partido Republicano, el polémico Donald Trump logra el apoyo de Sarah Palin, la radical exgobernadora de Alaska, y ataca sin cuartel al único que puede hacerle sombra, Ted Cruz.

Palin ha reaparecido en la escena política estadounidense para apoyar decididamente a Trump en su carrera hacia la nominación republicana para optar a la Casa Blanca. "Estoy aquí de nuevo para respaldarle", aseguró la ex-gobernadora.

El mitin de Trump con Palin se convirtió en un espectáculo que fue mucho más allá de lo político. Y nadie atrae más seguidores enfervorecidos que ella, porque sigue siendo una diosa para los republicanos más radicales, los del Tea Party.

El apoyo a Trump es un golpe duro para el otro gran aspirante republicano, Ted Cruz, quien reconoce que "adora a Sarah Palin, es fantástica". Aunque tras quedarse encerrado en un ascensor hizo una broma culpando de la avería a su rival multimillonario.

Los demócratas

Entre los demócratas, las alarmas se encienden para Hillary Clinton frente a Bernie Sanders, quien según las encuestas empata con ella en el estado de Iowa, el estado que abre las primarias, y la dobla en New Hampshire, que vota pocos días después. Clinton es blanco de un ataque furioso de los republicanos.

Sanders sería el candidato demócrata más de izquierdas en décadas. Propone grandes subidas de impuestos, acabar con la sanidad privada y dar acceso gratuito a la universidad.

El propio expresidente Bill Clinton reaparece para ayudar a su esposa, advirtiendo que "hay que decidir entre una candidata que hace cambios, o un candidato que habla de cambios". El lunes 25 de enero, los demócratas tendrán un nuevo debate.