Tales recursos, que prácticamente duplican el presupuesto del año anterior, se distribuirán en un 30% (1.680 millones) para apoyar a los cuerpos policiales que se dedican al combate de este tipo de criminalidad, y un 70% (3.893 millones) a financiar programas de prevención del consumo de drogas y el tratamiento de las adicciones.

“Mantenemos nuestro compromiso de buscar los consensos y las voluntades para avanzar en la defensa de la seguridad nacional, y en dotar con mejores condiciones a los y las costarricenses que se dedican a esta arriesgada labor”, expresó el presidente Luis Guillermo Solís Rivera, en el marco de una reunión celebrada ese miércoles en la Casa Presidencial con los jerarcas de los supremos poderes.

Esta asignación de recursos incluye la compra de 8 vehículos pick up, que serán utilizados en las sedes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), los cuales se suman a los 15 que el gobierno entregó a la Policía Judicial el año pasado para mejorar su desempeño.

“En materia de prevención se da un fuerte fortalecimiento de la lucha por la defensa de la seguridad nacional, que el año pasado alcanzó la suma de ₡2.690 millones presupuestados para fortalecer las cuatro instancias de la lucha contra crimen organizado, el tráfico ilícito, la legitimación de capitales y el financiamiento al terrorismo y actividades conexas”, señaló la Presidencia en un comunicado.

Los recursos presupuestados también garantizan el adecuado financiamiento de los 7 programas destinados a prevenir y atender adicciones de drogas, a cargo del Ministerio de Educación (MEP), El Instituto sobre Alcoholismo y Fármaco-dependencia (IAFA) y el Instituto contra las Drogas (ICD).