El presidente colombiano Juan Manuel Santos también ordenó que no dejen de disparar hasta que se logre un acuerdo con las FARC.

Santos se expresó así luego de encabezar un consejo extraordinario de seguridad en Tame, municipio del departamento nororiental Arauca,    este fin de semana, donde 15 militares murieron en un ataque de las FARC.

Los militares, que vigilaban un oleoducto, fueron atacados sorpresivamente por 70 miembros de las FARC, de los cuales doce fueron capturados, cinco de ellos heridos, según fuentes del ejército.

Informes de prensa que circularon más temprano elevaban la cantidad de militares muertos a 17 y le sumaban cinco heridos y 14 desaparecidos. Por otra parte, también anteayer murieron cuatro soldados y cinco guerrilleros en un combate registrado cerca del municipio El Doncello, en el departamento sureño Caquetá.

El mandatario remarcó que fue claro en que mantendrá el diálogo con las FARC y que no aceptará un cese del fuego bilateral mientras se desarrollan esas negociaciones. Por lo que ordenó al ejército que no deje de disparar en tanto no se logre un acuerdo con la organización guerrillera.