El vicepresidente del Movimiento Unificado Campesino del Aguán, Pedro Salgado, y su esposa, Reina Mejía, fueron asesinados en una zona militarizada del norte del país, en cuya región nueve organizaciones campesinas, que representan a 40.000 familias luchan por recuperar las tierras que habían adquirido a través de la reforma agraria y que ahora están en poder de tres terratenientes.

Salgado, de 58 años, y se esposa fueron asesinados ayer en su vivienda en la aldea La Concepción, Tocoa, Departamento de Colón. En el mismo lugar el sábado fue asesinado el presidente del Movimiento Reivindicador Campesino del Aguán (Marca), Secundino Ruiz Vallecillo, poco después de salir de un banco, aunque la Policía presume que, en su caso, se trató de un delito común.

Medio centenar de personas han muerto desde 2009 en enfrentamientos armados entre campesinos y guardias de seguridad privada de los terratenientes Miguel Facussé, René Morales y Reynaldo Canales, que en conjunto poseen más de 25.000 hectáreas de tierra en la zona del Bajo Aguán, según el secretario general del Muca, Jhonny Rivas.